HOMILÍA, XII DOMINGO DE TIEMPO ORDINARIO, 25 DE JUNIO DE 2017,
Nuestra primera lectura de hoy está tomada del Libro del Profeta Jeremías. Es uno de los profetas más grandes e importantes y le tocó vivir en una época trágica. Es un profeta muy humano, que al ser llamado a la vocación profética le dijo a Dios que era muy jóven, un muchacho. Se calcula que tendría unos 18 años. Dios no le encomendó entregar un mensaje optimista y positivo al pueblo y a los reyes de su tiempo. Se trata de la época anterior al exilio en Babilonia, considerada la prueba más tremenda sufrida por el pueblo de Israel. El pueblo, los reyes, sacerdotes y otros profetas, mayormente falsos estaban convencidos de que en cuanto realizaban los sacrificios y el culto en el templo, seguramente Dios los iba a liberar del poder del gran imperio del momento, el de Nabocodonosor, Rey de Babilonia. Unos 350 años antes, Dios había entregado una profecía al Rey David a través del Profeta Natán, prometiendo que la dinastía davídica perduraría. Se sentían con garantía de parte de Dios que el Rey de Babilonia no iba a acabar el reino y destruir el templo construído por Salamón, hijo de David. Las promesas de Dios presupenen la fidelidad del pueblo para que se puedan cumplir. Las autoridades y el pueblo en general se había olvidado de Dios en gran medida, y cuando los imperios exigían tributo a los reyes de los pequeños pueblos, exigían también que se colocara la imagen de su dios en el templo, cosa que se había ddo en Jerusalén. A Jeremías le tocaba denunciar esta falsa confianza y los demás males que se cometían. Como nadie le gusta que denuncien públicamente los males que comete, menos un rey, u otras autoridades. Jeremías tenía una relación íntima con el Señor, pero le costaba soportar tanta oposición y amenazas de grandes males.
El profeta Jeremías vivió en una época en algunos aspectos similar a la neustras con mucha apostasía y abandono del camino del Señor. No es que fuera por gusto que se dedicara a denunciar los males de los poderosos y del pueblo llano también. Sin embargo, como tenía una fortísima conciencia de la misión que había recibido de Dios, no tenía más remedio que hacerlo, aunque le provocaba grandes sufrimientos. Muchos lo llaman el profeta lloricón, pero pese a todo, como constatamos en esta lectura de hoy, tenía su confianza puesta en Dios y sabía que tarde o temprano el plan de Dios prevalecería. Nosotros, que vivimos en un mundo carcterizado por muchos males y escándalos, a veces en la misma Iglesia, no debemos de desfallecer sin a ejemplo de Jeremías no dejarnos vencer por el miedo a lo que dirán otros de nosotros o a que nos rechacen o se burlen de nosotros.
Dice Jesús: "No tengáis miedo de los hombres..." Preguntémonos, ¿qué me da miedo? ¿Tengo miedo de quedarme sin trabajo, sin dinero,? ¿Tengo miedo de que los demás se burlen de mí, hablen mal de mí? Cuando yo era niño había un dicho que rezaba: "Los palos ylas piedtras pueden quebrarme los huesos, pero los nombres nunca me causarán heridas". Hoy en día las cosas han cambiado. Para muchos en el mundo occidental, lo peor es ser llamados nombres como intolerante, homófoba, islamñofoba, racista, fascista, rígido y otras descalificaciones por el estilo. El que era el Embajador de Éstados Unidos en Alemania en 1933 cuando subió Hitler al poder, comentaba que muchos alemanes no querían a Hitler y sus Nazis. Los consideraban matones y sinverguenzas, pero no decían ni hacían nada. Mientras tanto, Hitler llevaba adelante sus planes nefastos,y cuando ya se dieron cuenta de lo peligroso que era, había logrado tanto poder que nadie era capaz de pararlo. Esto pasa tambiñen en la Iglesia. Hay obispos que no toman las medidas adecaudas ni aplican lo que está mandado en el Derecho Canónico por miedo a ser criticados en la prensa, en definitiva priva el respeto humano y gobernar es difícil. No quieren meterse en líos. Se da con católicos laicos también. Hace un par de años, estando yo en la Parroquia de mi hermana en Irlanda, al final de la misa cuando salía la gente del templo, había un señor pidiendo firmas en una campaña contra el aborto y casi nadie le daba su firma. Por miedo. ¿Miedo a qué? Dentro de de un año va a haber un referendum sobre el aborto en Irlanda y seguramente los que proponen la masacre de niños no nacidos van a ganar. ¿Por qué,? Porque esa gente que va a misa, no se atreve por miedo al qué dirán a hacer nada, nisiquiera a dar su firma.
Prosigue Jesús: "No tengáis miedo a los que pueden matar el cuerpo pero no pueden matar el alma. Temed más bien a aquel que puede hacer que llegue a la Gehena tanto alma como cuerpo". Nos preocpua enormemente de la salud de nuestros cuerpos y si nos pasa algo enseguida acudirmos al médico. ¿Y el alma? Los que tienen hijos, tan campanates les entregan teléfonos móviles con acceso a Internet y con gran facilidad par alacanzar ver pornografía y otros males allí? !Cuántos padres se despreocupan del hecho de que se le puede estropear el alma de su hijo o hija este hábito de la pornografía, o pueden estar en contacto con personas inconveniente a través de ese dispositivo sin el control de los padres. No ejecen ningúnn control sobre este aspecto, ni siquera instalar unas aplicaciiones que bloqueen este tipo de material, o simplemente no permitirle tener un aparato de estos. ¿O qué van a decir los demás padres y qué vana decir los compañeros si no tiene móvil?
Pregúntemonos cómo actuaban los santos ante tales miedos. El joven de 14 años, y mártir José Sánchez del Río, en México durante la persecución cristero, pese a su corta edad quiso participar en la lucha contra el gobierno masónico que prohibía el ejercicio del culto católico. Decía que nunca había tenido una oportunidad de llegar al cielo tan rápidamente. Cuando lo cogieorn y le sometieron a grandísimas torturas, no manifestó ningún miedo, sino gritaba "Viva Cristo Rey, y la Virgen de Guadalupe, Santa Teresa de Calcuta, una vez que descubrió su vocación de atender a los mñas pobres de los pobres en los barrios horrorosos de la ciudad, dejó a un lado sus miedos y se puso con todas sus fuerzas a cumplir la misíón que Dios le había confiado. Más adelante, ya famosa, Premio Nobel de la Paz, asistió a un Desayuno de Oración en Washington, y en presencia del Presidente, la Primera Dama, y otras personas de alta alcurnia los invitó a defender la vida y a oponerse al aborto. SE podrái traear a la memoria tanto sotros santos que no tenían miedo de lo que pudieran pensar los demás, sino que cumplían su misión pensando en la salvación de las almas. San Juan Pablo II, durante la ocupación Nazi de su país se dedicaba entre otras cosas a reunir poesías en polaco, parte del patrimonio cultural de su país. Participaba en un teatro clandestino. Sabía que si los alemanes se enteraran, pudiera haber consecuencias graves. Vivió bajo el Comunismo durnate tres décadas, pero el 22 de octubre de 1978, en la inauguraciónd e su Ponitificado gritó con gran fuerza: "N tengáis miedo:
http://es.radiovaticana.va/storico/2013/10/22/memoria_de_juan_pablo_ii_%C2%AB%C2%A1no_tengan_miedo!_%C2%A1abran_las_puertas_a/spa-739354
Si realmente creemos en Dios como Padre bondadoso misericordioso, si estamos convencidos que nuestro destino es la comunión definitiva y eterna con Él, con Jesucristo su Hijo y el Espíritu Santo junto con todos los ángeles y santos, ¿por qué nos a de dar miedo de perder bienes materiales o la misma vidac como ha sido el caso de todos los mrtirés a lo largo de los siglos? Como los apóstoles dberìamos de alegrarnos por la gracia de sufrir un poco por el nombre de Jesús. Así sea.
sábado, 24 de junio de 2017
sábado, 17 de junio de 2017
CORPUS CHRISTI
SOLLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DEL SEÑÓR, 18 DE JUNIO DE 2017.
Esta fiesta tiene su origen en el siglo XIII,en una revelación privada hecha a la monja de Flandes Santa Juliana de Cornillon, ahora en Bélgica. Ella nacó en 1203, y habiéndose quedado huerfana, fue educada por las monjas agustinas de Cornillon. Desde su temprana juventud, tenía una gran devoción al Santísimo Sacramento. Con la aprobación del Obispo de Lieja la fiesta se empezó a celebrar en la diócesis y se mandó escribir un oficio. Providencialmente, el recién elegido Papa Urbano IV era de Lieja y aprobó la exensión de la fiesta a todo el mundo católico en el año 1264, y Sto. Tomás de Aquino fue el encargado de escribir el Oficio, cosa que hizo maravillosamente dejando algunos de los mejores himnos en honor de la Eucaristía de toda la historia de la cristiandad, como son Lauda Sion Salvatorem, Pange Lingua Gloriosa etc..La fiesta se fué instituyendo en toda Europa y la Procesión del Corpus Christi que llegó a tener gan raigambre en todo el mundo católlico. En un período de dos siglos anterior a esta fecha, se había dado una controversia eucarística en la Iglesia, cuando el teólogo Berengario de Tours negaba la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, considerándola solamente simbólica.. Su doctrina fue condenada por un concilio romano bajo en Pontñifice San Gregorio VII en 1067. Además, en la época se dio el milagro eucaristica de Bolsano, un lugar no lejjos de Roma donde un sacerdote proveniente de lo que es ahora la República Checa, o Bohemia estaba celebrando la Eucaristía cuando la sangre de Cristo quedó estampada en el corporal que utilizaba, que ahora se conserva en la Catedral de Orvieto, no lejos de allí. Correspondía, pues una reacción del pueblo cristiano a las dudas sembradas por algunos acerca de la verdadera presencia de Jesus en las especies del pan y del vino.
Nuestra primera lectura de hoy está tomada del Libro del Deuteronomio. Moisés antes de la entrada del pueblo a la tierra prometida, recuerda las peripecias del mismo por el desierto y cómo Dios los había probado. al pueblo a lo largo de los 40 años pasados en el desierto, pero también les dio un alimento que sus padres desconocieron, el maná, palabra que significa "qué es". La recogían cada mañana en el desierto, y con esta alimento, además de los codornices, sobrevivieron: "Les dio pan del cielo, conteniendo en sí todo deleite". Los Padres de la Iglesia, basándose e el Evangleio de San Juan han visto el maná como prefiguración del verdadero pan del cielo que que Jesús nos ha dado, que es el pan de vida. Además, la temporada pasada por el pueblo en el desierto repesentaría nuestro estado de peregrinos en este mundo hacia la verdadera Tierra Prometida, que no es un pedazo de tierra en Medio Oriente, sino el cielo, el cumplimiento definitivo de plan de Dios de llevarnos a la verdadera patria que llamamos el cielo.
Según el Libro del Deuteronomio, la razón por la que Dios les dio el maná era para que comprendieran que el hombre no vive de de solo pan, sino "de toda palabra que sale de la boca de Dios".El Prólogo del Evangelio de San Juan nos enseña que desde el principio ha existido la Palabra y esta, Palabra estaba junto a Dios, que era Dios y acampó en medio de nosotros. Por otra parte, al final del Evangelio de San Mateo, Jesús recusitado, antes de ascender al cielo, envía a los discípulo a predicar su Palabra y bautizar en el hombre del Padre, del Hijo y del Espíirtu Santo, y que él estaría con ellos todos los días hasta la consumación del mundo. La manera más patente y extraordinaria en la que el Señor se mantiene pesente en medio de su Iglesia es en la Eucaristía.
La segunda lectura, tomada de la Primera Cartad de San Pablo a los Corintios, San Pablo pregunta: ¿El cáliz de bendición con la que bendicimos, no es acaso la comunión con la sangre de Cristo? ¿El pan que partimos, no es acaso, el cuerpo de Cristo? Porque hay un solo pan, y nosotros, todos los que participamos en este pan somos un solo cuerpo." Aquella pequeña comunidad fundada por San Pablo en -Corinto sentía que el mismo Jesús que celebró la Última Cena, que murió en la cruz y resucitó a una nueva vida estaba presente entre ellos por medio de la participaciónd el pan y el vino consagrados, que esto simbolizaba su pertenencia al único cuerpo de Cristo y que era su verdadero alimento espiritual que les daría fuerza para superar los obstáculos de este mundo perverso y alcanzar la patria definitiva donde está Jesús con los ángeles y los santos, es decir el cielo.
Nuestro evangelio de hoy está tomado del final del capítulo 6 del Evangelio de San Juan que se dio en la sinagoga de Capernaum. Jesús repite una y otra vez que Él es el pan de vida que ha bajado al mundo, que se trata de su propia carne que dará como alimento que llevará a la vida eterna. Sus oyentes, no acaban de entender lo que dice y le preguntan cómo puede Él dar su carne para la vida del mundo. Jesús no se eaha para atrás ni cambia su discuros. Debido al rechazo de esta doctrina, muchos de sus discípulos lo abandonaron, pero tampoco se echó para atrás, sino que les peguntó a los doce apóstoles si ellos también querán marcharse. Pedro, en nombre de los demás responde:
¿A quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna? Si Jesús hubiera estado hablando de una realidad simbólica y no el pan de vida como comer su carne, no hubieran tenido ningún problema. Además, en muchas ocasiones Jesús utilizaba metáforas y lenguaje simóbolica. Jesucisto es el único Salvador, y para poder entrar en la verdadera vida, la vida eterna, alcanzar la tan anhelada felicidad no hay otro que nos guién. Tenemos que entrar en el campo magnético de Jesús, por así decirlo. Así es cómo la Iglesia ha entendido esto desde los primerísimos tiempos como constatamos en San Pablo y en el Libro de los Hechos de los Apóstoles.
Si le Eucarístá es "pan de vida·, "fármaco de inmortalidad", ¿cómo es posible que la gran mayoría de los que se dicen católicos, o se declaran "no practicantes" se privan de de este allimento que Jesús considera esencial?. Es esencial porque sólo en él hay la salvación y la verdadera felicidad. Ser católico trae consigo una serie de obligaciones que no son cargas pesadas o un fastidio, sino un camino para nuestro propio bien, que no se realiza plenamente en este mundo. Si uno uno cumple estas obligaciones, en relaidad lo que hace es declarar con sus acciones que no es católico, por más que haya recibido los sacramentos de iniciación. El Apóstol Santiago en su carta señala que "la fe sin obras es muerta" y no hay salvación sin fe. La fe muerta no nos salva. Los que no quieiren seguir lo que manda Jesús, se parecen a unos drogádictos que no quieren dejar la droga. En este caso, la droga es la atracción falsa del mundo, el consumismo, la idea que todo mundo lo hace, o simple mente querer ordenar su vida sin tener a Dios en cuneta. Sin embargo, no hay nadie que no tenga un dios. O es el verdadero Dios, de Jesucristo o es un ídolo, sea el placer, el poder, el dinero y lo que puede comprar. Todo esto termina y como dice Jesús: "Que aprovecha al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida?"
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Esta fiesta tiene su origen en el siglo XIII,en una revelación privada hecha a la monja de Flandes Santa Juliana de Cornillon, ahora en Bélgica. Ella nacó en 1203, y habiéndose quedado huerfana, fue educada por las monjas agustinas de Cornillon. Desde su temprana juventud, tenía una gran devoción al Santísimo Sacramento. Con la aprobación del Obispo de Lieja la fiesta se empezó a celebrar en la diócesis y se mandó escribir un oficio. Providencialmente, el recién elegido Papa Urbano IV era de Lieja y aprobó la exensión de la fiesta a todo el mundo católico en el año 1264, y Sto. Tomás de Aquino fue el encargado de escribir el Oficio, cosa que hizo maravillosamente dejando algunos de los mejores himnos en honor de la Eucaristía de toda la historia de la cristiandad, como son Lauda Sion Salvatorem, Pange Lingua Gloriosa etc..La fiesta se fué instituyendo en toda Europa y la Procesión del Corpus Christi que llegó a tener gan raigambre en todo el mundo católlico. En un período de dos siglos anterior a esta fecha, se había dado una controversia eucarística en la Iglesia, cuando el teólogo Berengario de Tours negaba la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, considerándola solamente simbólica.. Su doctrina fue condenada por un concilio romano bajo en Pontñifice San Gregorio VII en 1067. Además, en la época se dio el milagro eucaristica de Bolsano, un lugar no lejjos de Roma donde un sacerdote proveniente de lo que es ahora la República Checa, o Bohemia estaba celebrando la Eucaristía cuando la sangre de Cristo quedó estampada en el corporal que utilizaba, que ahora se conserva en la Catedral de Orvieto, no lejos de allí. Correspondía, pues una reacción del pueblo cristiano a las dudas sembradas por algunos acerca de la verdadera presencia de Jesus en las especies del pan y del vino.
Nuestra primera lectura de hoy está tomada del Libro del Deuteronomio. Moisés antes de la entrada del pueblo a la tierra prometida, recuerda las peripecias del mismo por el desierto y cómo Dios los había probado. al pueblo a lo largo de los 40 años pasados en el desierto, pero también les dio un alimento que sus padres desconocieron, el maná, palabra que significa "qué es". La recogían cada mañana en el desierto, y con esta alimento, además de los codornices, sobrevivieron: "Les dio pan del cielo, conteniendo en sí todo deleite". Los Padres de la Iglesia, basándose e el Evangleio de San Juan han visto el maná como prefiguración del verdadero pan del cielo que que Jesús nos ha dado, que es el pan de vida. Además, la temporada pasada por el pueblo en el desierto repesentaría nuestro estado de peregrinos en este mundo hacia la verdadera Tierra Prometida, que no es un pedazo de tierra en Medio Oriente, sino el cielo, el cumplimiento definitivo de plan de Dios de llevarnos a la verdadera patria que llamamos el cielo.
Según el Libro del Deuteronomio, la razón por la que Dios les dio el maná era para que comprendieran que el hombre no vive de de solo pan, sino "de toda palabra que sale de la boca de Dios".El Prólogo del Evangelio de San Juan nos enseña que desde el principio ha existido la Palabra y esta, Palabra estaba junto a Dios, que era Dios y acampó en medio de nosotros. Por otra parte, al final del Evangelio de San Mateo, Jesús recusitado, antes de ascender al cielo, envía a los discípulo a predicar su Palabra y bautizar en el hombre del Padre, del Hijo y del Espíirtu Santo, y que él estaría con ellos todos los días hasta la consumación del mundo. La manera más patente y extraordinaria en la que el Señor se mantiene pesente en medio de su Iglesia es en la Eucaristía.
La segunda lectura, tomada de la Primera Cartad de San Pablo a los Corintios, San Pablo pregunta: ¿El cáliz de bendición con la que bendicimos, no es acaso la comunión con la sangre de Cristo? ¿El pan que partimos, no es acaso, el cuerpo de Cristo? Porque hay un solo pan, y nosotros, todos los que participamos en este pan somos un solo cuerpo." Aquella pequeña comunidad fundada por San Pablo en -Corinto sentía que el mismo Jesús que celebró la Última Cena, que murió en la cruz y resucitó a una nueva vida estaba presente entre ellos por medio de la participaciónd el pan y el vino consagrados, que esto simbolizaba su pertenencia al único cuerpo de Cristo y que era su verdadero alimento espiritual que les daría fuerza para superar los obstáculos de este mundo perverso y alcanzar la patria definitiva donde está Jesús con los ángeles y los santos, es decir el cielo.
Nuestro evangelio de hoy está tomado del final del capítulo 6 del Evangelio de San Juan que se dio en la sinagoga de Capernaum. Jesús repite una y otra vez que Él es el pan de vida que ha bajado al mundo, que se trata de su propia carne que dará como alimento que llevará a la vida eterna. Sus oyentes, no acaban de entender lo que dice y le preguntan cómo puede Él dar su carne para la vida del mundo. Jesús no se eaha para atrás ni cambia su discuros. Debido al rechazo de esta doctrina, muchos de sus discípulos lo abandonaron, pero tampoco se echó para atrás, sino que les peguntó a los doce apóstoles si ellos también querán marcharse. Pedro, en nombre de los demás responde:
¿A quién iremos?. Tú tienes palabras de vida eterna? Si Jesús hubiera estado hablando de una realidad simbólica y no el pan de vida como comer su carne, no hubieran tenido ningún problema. Además, en muchas ocasiones Jesús utilizaba metáforas y lenguaje simóbolica. Jesucisto es el único Salvador, y para poder entrar en la verdadera vida, la vida eterna, alcanzar la tan anhelada felicidad no hay otro que nos guién. Tenemos que entrar en el campo magnético de Jesús, por así decirlo. Así es cómo la Iglesia ha entendido esto desde los primerísimos tiempos como constatamos en San Pablo y en el Libro de los Hechos de los Apóstoles.
Si le Eucarístá es "pan de vida·, "fármaco de inmortalidad", ¿cómo es posible que la gran mayoría de los que se dicen católicos, o se declaran "no practicantes" se privan de de este allimento que Jesús considera esencial?. Es esencial porque sólo en él hay la salvación y la verdadera felicidad. Ser católico trae consigo una serie de obligaciones que no son cargas pesadas o un fastidio, sino un camino para nuestro propio bien, que no se realiza plenamente en este mundo. Si uno uno cumple estas obligaciones, en relaidad lo que hace es declarar con sus acciones que no es católico, por más que haya recibido los sacramentos de iniciación. El Apóstol Santiago en su carta señala que "la fe sin obras es muerta" y no hay salvación sin fe. La fe muerta no nos salva. Los que no quieiren seguir lo que manda Jesús, se parecen a unos drogádictos que no quieren dejar la droga. En este caso, la droga es la atracción falsa del mundo, el consumismo, la idea que todo mundo lo hace, o simple mente querer ordenar su vida sin tener a Dios en cuneta. Sin embargo, no hay nadie que no tenga un dios. O es el verdadero Dios, de Jesucristo o es un ídolo, sea el placer, el poder, el dinero y lo que puede comprar. Todo esto termina y como dice Jesús: "Que aprovecha al hombre ganar todo el mundo si pierde su vida?"
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viernes, 9 de junio de 2017
LA SANTÍSIMA TRINIDAD
HOMILÍA DE LA SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, 11 DE JUNIO DE 2017.
Se ha considerado la predicación sobre la Sma. Triidad la pesadilla del predicador. Esto sería cierto si el predicador intentase explicar el misterio de la Sma. Trinidad, Todos sabemos que se trata de un grandísimo misterio, el más grande de nuestra fe, que como otros misterios como la encarnación del Verbo o la redención del hombre a través del Misterio Pascual de la cruz y la resurrección van más allá de nuestra comprensión o de poder dar una explicación que satisfaga plenamente nuestro deseo de entender. Con razón, San Agustín dccía "si lo comprendes no es Dios". El mismo santo, al inicio de su tatado sobre la Trinidad nos da esta síntesis de la doctrina trinitaria:"Cuantos intérpretes católicos de los libros divinos del Antiguo y Nuevo Testamento he podido leer, anteriores a mí en la especulación sobre la Trinidad, que es Dios, enseñan, al tenor de las Escrituras, que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, de una misma e idéntica substancia, insinúan, en inseparable igualdad, la unicidad divina, y, en consecuencia, no son tres dioses, sino un solo Dios. Y aunque el Padre engendró un Hijo, el Hijo no es el Padre; y aunque el Hijo es engendrado por el Padre, el Padre no es el Hijo; y el Espíritu Santo no es ni el Padre ni el Hijo, sino el Espíritu del Padre y del Hijo, al Padre y al Hijo coigual y perteneciente a la unidad trina.(De Trinitate, I, 7). Aunque esto pudiera parecer difícil, y si reconocemos nuestra incapacidad de comprenderlo plenamente, es nuestra fe y es la fe de la Iglesia, que más adelante profesaremos en el Credo. No se trata de una doctrina abastracta porque todo lo que Dios nos ha revelado, todo lo que se encuentra expresado en el Credo, en los dogmas de la Iglesia en en el Catecismo tiene como fin nuestra salvación. Dios no nos ha revelado este gran misterio simplemente para satisfacer nuestra curiosidad intelectual, sin "por nosotro su por nuestra salvación". Además, como consecuencia de nuestra naturaleza racional, debemos intentar primero conocer lo que Dios ha revelado para nuestra salvación y, en segundo lugar, entenderlo dentro de los límites de la razón misma y de nuestra propia capacidad.
San Pablo termina su Segunda Carta a los Corintios con este saludo: "La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté con vosotros". Este mismo saludo se utliza también al dar inico a nuestra celebración de la Eucaristía. De hecho, se repasamos la Misa, descubirmos que desde el inico hasta el final, todo nuestro culto, nuestra adoración se dirige a Dios Padre, por su Hijo Jesucristo en la unidad del Espíritu Santo. Si repasamos los atributos de Dios como único, todopoderoso, eterno, inmutable, infinitamente sabio, creador, providente etc., que por su parte, la misma filosofia, o lareflexión de la razón puede descubrir, nos damos cuenta de que puede haber un solo Dios. Si no fuera uno, no seriía Dios, porque no puede haber dos absolutos, uno depedería del del otro. Es cierto que el paganismo crea en muchos dioses, pero en realidad no son verdaderos dioses, sino más bien proyecciónes de fuerzas cósmicas o unos ´héroes divinizados, como es el caso de Hércules, y posteriormente los emperadores romanos divinizados, incluso en vida. Además, los dioses paganos no se asemejan en prácticamente nada al Dios de la Biblia. La gente los teme por el mal que podrían hacerles y lo que corresponde es ofrecerles sacrificios para aplacarlos y por ello para que no les hagan daño. Nada más lejos del verdadero Dios.
Otro concepto de Dios es el del islam. Alá es un dios unico, todopoderoso, pero arbitario. Sí e smisericordiioso, pero sólo con los que se someten a él (la palabra islam significa sometimiento). Es un dios airoso al que le complace enviar a los que no se someten a él y no cumplen sus mandatos y los de su profeta Mahoma al infierno islámico, que pueblan mayortariamente mujeres. También odia a todos los que no se someten a é, es decir, los no musulmanes. Es un dios lejanísmo y arbitrario de manera las acciones del hombre no son buenas o malas por su misma naturaleza, por ejemplo el asesinato o el adulterio o el asesinato. De hecho, es su volutnad arbitaria lo que hace una acto bueno o malo en sí. Es más, a diferencia de la Biblia, no se puede tener una relación personal conél. En la Biblia, los grandes personajes se dirigen de una manera personal y confiado a Dios, con la plena confianza de que Él los escucha y quiere el bien dell hombre. Se expresan con todo el corazón, también con lamentaciones, pero siempre con una confianza enome en Él. Así son muchos de lso salmos y entre los profetas probablemente, el que con más íntimidad se expresa a Dios es Jeremías, también con quejas. "Me sedujiste, y yo me dejó seducir", es un ejemplo.
En el silgo XVII, aparecieron unos filósofos en varios países europeos, como Escocia, Francia e Inglaterra, llamados deístas. Ellos creían en un dios "relojero", es decir, que sí creó el mundo y estbleció las leyes de la natualeza, como uno que da cuerda al reloj, y luego se desentendió del mundo, permitiendo que se rija por las leyes que estableció. Se dice también que se trata de un dios "ocioso". Nada más lejos del verdadero Dios de la Biblia que dice en el Libro de Isaías: "¿Puede una madre olvidarse de la criatura de sus entrañas? Aunque ella se olvidare, yo no me olvido de ti".
Volviendo al saludo de San Pablo citado arriba, menciona "la comunicación". El Lbro del Génesis nos dice en su pirmer capítulo que Dos creó al hombe a su imagen y semejanza. Esta imagen y semejanza a Dios se realiza en el hecho de que el hombre sea persona y tenga inteligencia y voluntad libre. Dios también se comunica a nosotros en primer luugar en la misma creación, pero de forma indirecta. Basándo en muchos pasajes bíblicos, la Cuarta Plegaria Eucarística de la Misa dice, dirigiéndose a Dios Padre: "Te alabamos, Padre Santo eres grande, y has creado todas las cosas con sabiduría y amor". La sabidurá y el amor de Dios al hombre se manifiesta en la creación del universo que es maravilloso y asombroso, tanto el macrocosos de las galaxials, estrella y planetas, y nuestro planeta que según podemos comprender, el único, como elmicrocosos del mundo las células, el cerebro etc. que apenas la ciencia conoce poquísmo. Se comunica Dios a nosotros en primer lugar por la creación que manifiesta su infinita sabiduría.
Si el hombre es imagen y semejanza de Dios, eso se manifiesta a través de su inteligencia y su voluntad. Con la inteligencia vamos conociendo el univers a nuestro alrededor, a nosotros mismo, y a los demás. El amor es el otro gran modo de comunicarnos. Está claro en el caso de los padres que se unen enel amor y Dios les regala un hijo que es imgan y semejanza suya, pero también de ellos. Analizando estos dos aspectos, los teólogos, particulamente San Agustín, han llegado a descubrir al menos en parte, basándose en la revelación divina´cómo el Padre, conociéndose a sí mismo engendra al Hijo, es la imagen del Dios invisible. Y del amor muto del Padre y el Hijo procede el Espíritu Santo, como diremos dentro unos minutos en el Credo: "Creo en el Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida, que procede del Padre y del Hijo, y que con el Padre recibe una misma adoracióny gloria".
En la Primera Carta de San Juan se nos dice que Dios es amor. Para poder amar no basta una persona, pues el amor es mutuo, tiene que haber en Dios al menos uno que ama y uno que es amado, es decir, el Padre y el Hijo. Si así no fuera no podría amar, porque no basta decir que ama a sus criaturas, a nosotros, porque con sólo eso, no sería Dios posrque dependería de la criatura para serlo, y eso es una contradicción. El Espíritu Santo, pues, es el vínculo del amor del Padre con el Hijo, y es Dios porque como dice Santo Tomás de Aqjuino: "Todo loque hay en Dios es Dios". Si no, no sería absoluto sino dependiente de otros, y no Dios.
¿Y por qué Dios nos reveló paulatinamente su mismo misterio trinitario, como hemos visto, emepezando con el Antiguo Testamento? ¿Por qué ha colocado en nosotros un anhelo de felicidad que no se satisface con nada en este mundo? Porque quiso que nosotros pudierámos entrar en comunión con Él, y llegar a ser "hijos suyos en el Hijo". Por eso mismo, se hizo hombre y compartió en todo nuestra condición humana, menos en el pecado. Pudo haber creado unos seres racionales sin esta vocación a la filiació divina. Es concebible, pero no lo ha hecho, precisamente por la sobreabundancia de su amor. Así se explica su misericordia infinita, porque pese a que el hombre se rebeló contra Él, le dio una y otra opor runidad para recitifcar su camino y alanzar el único fin por el que Dios lo ha creado.
En este domingo Solemnidad de la Sma. Trinidad, tenemos la oportunidad de repasar todos los misterios que hemos venido celebrando desde el Adviento hasta acá, maravillarnos ante tanta bondad y misericordia de Dios. Si nos inivta a entrar en comunión con Él, quiere que nos empeñemos a conocerlo y amarlo. Eso lo podemos hacer conociéndo a Jesucristo su Hijo, según dijo en la Úlitma Cena: "El que me ve a mí, ve al Padre".
En el úlitmo capítulo de su obra maestra sobre la Trinidad, San Agustín dirge esta plegaria a Dios:
". Señor y Dios mío, en ti creo, Padre, Hijo y Espíritu Santo. No diría la Verdad: Id, a todas las gentes en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo135, si no fueras Trinidad. Y no mandarías a tus siervos ser bautizados, mi Dios y Señor, en el nombre de quien no es Dios y Señor. Y si Vos, Señor, no fuerais al mismo tiempo Trinidad y un solo Dios y Señor, no diría la palabra divina: Escucha, Israel; el Señor, tu Dios, es un Dios único136. Y Si tú mismo fueras Dios Padre y fueras también Hijo, tu palabra Jesucristo, y el Espíritu Santo fuera vuestro Don, no leeríamos en las Escrituras canónicas: Envió Dios a su Hijo137; y tú, ¡oh Unigénito!, no dirías del Espíritu Santo: Que el Padre enviará en mi nombre138; y: Que yo os enviare de parte del Padre139." (De Trinitate, XV, 15,28).
Se ha considerado la predicación sobre la Sma. Triidad la pesadilla del predicador. Esto sería cierto si el predicador intentase explicar el misterio de la Sma. Trinidad, Todos sabemos que se trata de un grandísimo misterio, el más grande de nuestra fe, que como otros misterios como la encarnación del Verbo o la redención del hombre a través del Misterio Pascual de la cruz y la resurrección van más allá de nuestra comprensión o de poder dar una explicación que satisfaga plenamente nuestro deseo de entender. Con razón, San Agustín dccía "si lo comprendes no es Dios". El mismo santo, al inicio de su tatado sobre la Trinidad nos da esta síntesis de la doctrina trinitaria:"Cuantos intérpretes católicos de los libros divinos del Antiguo y Nuevo Testamento he podido leer, anteriores a mí en la especulación sobre la Trinidad, que es Dios, enseñan, al tenor de las Escrituras, que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, de una misma e idéntica substancia, insinúan, en inseparable igualdad, la unicidad divina, y, en consecuencia, no son tres dioses, sino un solo Dios. Y aunque el Padre engendró un Hijo, el Hijo no es el Padre; y aunque el Hijo es engendrado por el Padre, el Padre no es el Hijo; y el Espíritu Santo no es ni el Padre ni el Hijo, sino el Espíritu del Padre y del Hijo, al Padre y al Hijo coigual y perteneciente a la unidad trina.(De Trinitate, I, 7). Aunque esto pudiera parecer difícil, y si reconocemos nuestra incapacidad de comprenderlo plenamente, es nuestra fe y es la fe de la Iglesia, que más adelante profesaremos en el Credo. No se trata de una doctrina abastracta porque todo lo que Dios nos ha revelado, todo lo que se encuentra expresado en el Credo, en los dogmas de la Iglesia en en el Catecismo tiene como fin nuestra salvación. Dios no nos ha revelado este gran misterio simplemente para satisfacer nuestra curiosidad intelectual, sin "por nosotro su por nuestra salvación". Además, como consecuencia de nuestra naturaleza racional, debemos intentar primero conocer lo que Dios ha revelado para nuestra salvación y, en segundo lugar, entenderlo dentro de los límites de la razón misma y de nuestra propia capacidad.
San Pablo termina su Segunda Carta a los Corintios con este saludo: "La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté con vosotros". Este mismo saludo se utliza también al dar inico a nuestra celebración de la Eucaristía. De hecho, se repasamos la Misa, descubirmos que desde el inico hasta el final, todo nuestro culto, nuestra adoración se dirige a Dios Padre, por su Hijo Jesucristo en la unidad del Espíritu Santo. Si repasamos los atributos de Dios como único, todopoderoso, eterno, inmutable, infinitamente sabio, creador, providente etc., que por su parte, la misma filosofia, o lareflexión de la razón puede descubrir, nos damos cuenta de que puede haber un solo Dios. Si no fuera uno, no seriía Dios, porque no puede haber dos absolutos, uno depedería del del otro. Es cierto que el paganismo crea en muchos dioses, pero en realidad no son verdaderos dioses, sino más bien proyecciónes de fuerzas cósmicas o unos ´héroes divinizados, como es el caso de Hércules, y posteriormente los emperadores romanos divinizados, incluso en vida. Además, los dioses paganos no se asemejan en prácticamente nada al Dios de la Biblia. La gente los teme por el mal que podrían hacerles y lo que corresponde es ofrecerles sacrificios para aplacarlos y por ello para que no les hagan daño. Nada más lejos del verdadero Dios.
Otro concepto de Dios es el del islam. Alá es un dios unico, todopoderoso, pero arbitario. Sí e smisericordiioso, pero sólo con los que se someten a él (la palabra islam significa sometimiento). Es un dios airoso al que le complace enviar a los que no se someten a él y no cumplen sus mandatos y los de su profeta Mahoma al infierno islámico, que pueblan mayortariamente mujeres. También odia a todos los que no se someten a é, es decir, los no musulmanes. Es un dios lejanísmo y arbitrario de manera las acciones del hombre no son buenas o malas por su misma naturaleza, por ejemplo el asesinato o el adulterio o el asesinato. De hecho, es su volutnad arbitaria lo que hace una acto bueno o malo en sí. Es más, a diferencia de la Biblia, no se puede tener una relación personal conél. En la Biblia, los grandes personajes se dirigen de una manera personal y confiado a Dios, con la plena confianza de que Él los escucha y quiere el bien dell hombre. Se expresan con todo el corazón, también con lamentaciones, pero siempre con una confianza enome en Él. Así son muchos de lso salmos y entre los profetas probablemente, el que con más íntimidad se expresa a Dios es Jeremías, también con quejas. "Me sedujiste, y yo me dejó seducir", es un ejemplo.
En el silgo XVII, aparecieron unos filósofos en varios países europeos, como Escocia, Francia e Inglaterra, llamados deístas. Ellos creían en un dios "relojero", es decir, que sí creó el mundo y estbleció las leyes de la natualeza, como uno que da cuerda al reloj, y luego se desentendió del mundo, permitiendo que se rija por las leyes que estableció. Se dice también que se trata de un dios "ocioso". Nada más lejos del verdadero Dios de la Biblia que dice en el Libro de Isaías: "¿Puede una madre olvidarse de la criatura de sus entrañas? Aunque ella se olvidare, yo no me olvido de ti".
Volviendo al saludo de San Pablo citado arriba, menciona "la comunicación". El Lbro del Génesis nos dice en su pirmer capítulo que Dos creó al hombe a su imagen y semejanza. Esta imagen y semejanza a Dios se realiza en el hecho de que el hombre sea persona y tenga inteligencia y voluntad libre. Dios también se comunica a nosotros en primer luugar en la misma creación, pero de forma indirecta. Basándo en muchos pasajes bíblicos, la Cuarta Plegaria Eucarística de la Misa dice, dirigiéndose a Dios Padre: "Te alabamos, Padre Santo eres grande, y has creado todas las cosas con sabiduría y amor". La sabidurá y el amor de Dios al hombre se manifiesta en la creación del universo que es maravilloso y asombroso, tanto el macrocosos de las galaxials, estrella y planetas, y nuestro planeta que según podemos comprender, el único, como elmicrocosos del mundo las células, el cerebro etc. que apenas la ciencia conoce poquísmo. Se comunica Dios a nosotros en primer lugar por la creación que manifiesta su infinita sabiduría.
Si el hombre es imagen y semejanza de Dios, eso se manifiesta a través de su inteligencia y su voluntad. Con la inteligencia vamos conociendo el univers a nuestro alrededor, a nosotros mismo, y a los demás. El amor es el otro gran modo de comunicarnos. Está claro en el caso de los padres que se unen enel amor y Dios les regala un hijo que es imgan y semejanza suya, pero también de ellos. Analizando estos dos aspectos, los teólogos, particulamente San Agustín, han llegado a descubrir al menos en parte, basándose en la revelación divina´cómo el Padre, conociéndose a sí mismo engendra al Hijo, es la imagen del Dios invisible. Y del amor muto del Padre y el Hijo procede el Espíritu Santo, como diremos dentro unos minutos en el Credo: "Creo en el Espíritu Santo, Señor y Dador de Vida, que procede del Padre y del Hijo, y que con el Padre recibe una misma adoracióny gloria".
En la Primera Carta de San Juan se nos dice que Dios es amor. Para poder amar no basta una persona, pues el amor es mutuo, tiene que haber en Dios al menos uno que ama y uno que es amado, es decir, el Padre y el Hijo. Si así no fuera no podría amar, porque no basta decir que ama a sus criaturas, a nosotros, porque con sólo eso, no sería Dios posrque dependería de la criatura para serlo, y eso es una contradicción. El Espíritu Santo, pues, es el vínculo del amor del Padre con el Hijo, y es Dios porque como dice Santo Tomás de Aqjuino: "Todo loque hay en Dios es Dios". Si no, no sería absoluto sino dependiente de otros, y no Dios.
¿Y por qué Dios nos reveló paulatinamente su mismo misterio trinitario, como hemos visto, emepezando con el Antiguo Testamento? ¿Por qué ha colocado en nosotros un anhelo de felicidad que no se satisface con nada en este mundo? Porque quiso que nosotros pudierámos entrar en comunión con Él, y llegar a ser "hijos suyos en el Hijo". Por eso mismo, se hizo hombre y compartió en todo nuestra condición humana, menos en el pecado. Pudo haber creado unos seres racionales sin esta vocación a la filiació divina. Es concebible, pero no lo ha hecho, precisamente por la sobreabundancia de su amor. Así se explica su misericordia infinita, porque pese a que el hombre se rebeló contra Él, le dio una y otra opor runidad para recitifcar su camino y alanzar el único fin por el que Dios lo ha creado.
En este domingo Solemnidad de la Sma. Trinidad, tenemos la oportunidad de repasar todos los misterios que hemos venido celebrando desde el Adviento hasta acá, maravillarnos ante tanta bondad y misericordia de Dios. Si nos inivta a entrar en comunión con Él, quiere que nos empeñemos a conocerlo y amarlo. Eso lo podemos hacer conociéndo a Jesucristo su Hijo, según dijo en la Úlitma Cena: "El que me ve a mí, ve al Padre".
En el úlitmo capítulo de su obra maestra sobre la Trinidad, San Agustín dirge esta plegaria a Dios:
". Señor y Dios mío, en ti creo, Padre, Hijo y Espíritu Santo. No diría la Verdad: Id, a todas las gentes en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo135, si no fueras Trinidad. Y no mandarías a tus siervos ser bautizados, mi Dios y Señor, en el nombre de quien no es Dios y Señor. Y si Vos, Señor, no fuerais al mismo tiempo Trinidad y un solo Dios y Señor, no diría la palabra divina: Escucha, Israel; el Señor, tu Dios, es un Dios único136. Y Si tú mismo fueras Dios Padre y fueras también Hijo, tu palabra Jesucristo, y el Espíritu Santo fuera vuestro Don, no leeríamos en las Escrituras canónicas: Envió Dios a su Hijo137; y tú, ¡oh Unigénito!, no dirías del Espíritu Santo: Que el Padre enviará en mi nombre138; y: Que yo os enviare de parte del Padre139." (De Trinitate, XV, 15,28).
sábado, 3 de junio de 2017
¡Ven, Espíritu Santo!
HOMILÍA PARA EL DOMINGO DE , PENTECOSÉS, 4 DE JUNIO DE 2017.
En el Antiguo Testamento, existe la Fiesta de Pentecosés también. Se trata de la que llaman "La Fiesta de las Semanas" porque cae siete semanas despuès de la Pascua y por una parte era la ocasión de la cosecha de la cebada. Por otra parte, se trataba de la Fiesta de la Aliaanza de Sinaí y la entrega de las tablas de la ley a Moisés. Debido a esta coincidencia, y como la Pascua, siendo una de las fiestas de peregrinación, cuando muchos peregrinos llegaban a Jerusalén, nuestra primera lectura nos cuenta que en la ciudad santa había una gran cantidad de gente de muchas partes, del norte, del este, del occidente y del sur. Podemos suponer que Dios en su Providencia, escogió este día para que el Espíritu Santo viviera sobre la pequeña comunidad de los apóstles y discípulos reunidos en oración juntamente con la Sma. Virgen María, pues se trata del nacimiento de la Iglesia y el inicio de su misión de salvación al mundo entero. También, San Lucas cuenta que aunque era gente de muchas partes y de diversas lenguas, todos comprendían lo que decía San Pedro y los demás apóstoles en su propia lengua. Es decir, la Palabra de Dios, hecha carne en la persona de Jesús por la acción del Espíritu Santo en el seno de María, tal y como lo cuenta San Lucas, está destinada a ser predicada a todos los hombres de todos los tiempos., En esta ocasión, también está presente María, como Madre de la Iglesia precisamente cuando se da luz a la Iglesia, por obra maravillosa del Espíritu Santo. Además, el hecho de que todos pudieron captar el mensaje de los apóstoles en su propia lengua, trae a la memoria el episodio de la Torre de Babel, En aquel episodio recogido en el Libro del Gñenesis, los hombres utilizando ladrillos y alquitrán, las métodos correspondientes a la tecnología primitiva de la época, intentaban en su arrogancia llegar al cielo a través de tal torre, y fueron dispersados por Dios sin poder comunicarse. Ahora, por la venida del Espíritu Santo con un fuerte viento y en la forma de lenguas de fuego, se logra la unión de los pueblos. Cab.e señal que el fuego simboliza el amor de Dios. En el primer capítulo del Libro del Génesis se cuenta que había un caos, con aguas arriba y abajo y Dios mandó un fuerte viento. La misma palabrá "spiritus" en latín, "pneuma" en griego y "ruah" en hebreo significa soplo de aire o viento. De manera que ahora se da la nueva creación de la que también habla San Pablo al referirse al bautismo. Además, en este primer Pentecostés, fueron agregados a la Iglesia unas 3000 personas, obviamente por el bautismo. Por lo tanto, Pentecostés como nacimiento de la Iglesia, que tiene la misión de llevar adelante la misión de Jescristo en la tierra a lo largo de los siglos, hasta que él vuelva glorioso para juzgar a vivos y muertos, y sigue presente en su Iglesia por medio del mismo Espíritu Santo, es uno de los grandes hitos de toda la historia de la salvación. También, se trata de la entega de la Nueva Ley, como dice Santo Tomás de Aquino: "la Nueva Ley es el Espíritu Santo", y dice San Pablo: "El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado", pues la nueva ley es la ley del amor, y el Espíritu Santo es persoanalmente el amor del Padre al Hijo y del Hijo al Padre, como explica San Agustín.
Lo que cuenta San Lucas en el LIbro del los Hechos, lo adelanta San Juan en su Evangelio, nuestro pasaje evangélico de hoy, en la aparición de Jesús en la tarde del mismo Domingo de Pascua. Jesús sopla sobre los apóstoles y les dice "Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados les quedarán perdonados. A quienes se os retengías, les quedarán retenidos".
En la segunda lectura de hoy, tomada de la Primera Carta de San Pablo a los Corinitios, c. 12, se dice:"Nadie puede decir, Jesucristo es el Señor, si no es por la acción del Espíritu Santo" En este mundo, nadie está plenamente satisfecho, aunque se engañe y diga "Yo estoy bien". Los animales viven en un mundo cerrado perfectamente ordenado por Dios para ellos, de manera que, por ejemplo, las abejas saben por naturaleza como hacer perfectamente la miel, como alimentarse y reproducirse. En cambio, el hombre, nunca estás satisfecho;, siempre tiene sed de más. Si dice otra cosa, es que parece una persona perdida en el desierto que dice que "yo estoy bien", no tengo sed. Nada en le mundo satisfce plenamente al hombre. La ciencia ha progresado mucho y ha ayudado a hacer la via más llevadera, comparado con siglos atrás, pero por más aparatos que acumulamos, por más vacaciones que podamos tener, turismo a lugares exóticos, no nos quedamos satisfechos. Dice Jesús en el c. 7 del Evangelio de Juan, "el que tenga sed que venga a mí" y "yo le daré una fuente de agua viva que surta hasta la vida eterna". ¿Cñomo podemos estar plenamente contentos y felices en este mundo, cuando necesariamente tenemos que enfrentarse con el trance de la muerte, del dolor que normalmente la acompaña? San Agustín al inicio de sus Confesiones resume esta sed que todos sentimos: "Nos has hecho para ti, y nuesto corazón está inquuieto mientras no descansa en tí". De ahí la relación con la frase citada arriba de San Pablo. Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios y la imagen de Dios es Jesucristo, Nuestro Señor. Esta es la realidad, e incluso los psiquiatrasy psicólogos dicen que si no nos adecaumos a la realidad, sufrimos enfermedades mentales. Por lo tanto, nuestro cometido es lograr que Jesucristo sea de verdad el Señor de auestra vida, en latín Dominus. El tiene que reinar y dominar en neustra vida, en nuestros pensamientos, acciones y deseos. No basta dedicarle unas minutos a la semana, y un pensamiento pasajero cuando sentimos alguna necesidad o angustia. Tnemos que hacer que Él sea el modelo a seguir en todo lo que hacemos, tener como dice San Pablo a los filipenses, "los sentimientos, la actitud de Jesús". No se trata de decir, con la boca para fuera "Jesucristo es el Señor", sino conformar toda nuestra vida, nuestro pensamientos y acciones a lo que Él ha vivido y esneñado. Esto sólo lo logramos por la acción del Espíritu Santo. Jesús lo mandó para que podamos recordar todo lo que Él nos ha enseñado. ¿Cómo podemos lograr eso, si no conocemos su Palabra, que se encuentra en la Sagrada Escritura y lo que la Iglesia nos enseña.
No basta decir que soy católico a mi manera, o católico no practicante. Siendo sincero, si digo eso, lo que estoy diciendo es que Jesucristo no es el Señor para mí, sino otra cosa. Esa otra cosa puede ser el placer, el poder, el dinero, la fama o lo que sea, el fútbol, o cualquier otra adicción que tenga. Hoy en día para muchos es el consumismo, que es como un narcótico nuevo que intenta adormecer esa sed que todos tenemos, y que Dios ha puesto en cada uno, como he señalado arriba.
Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
El Espíritu Santo es esa agua que surte a la vida eterna y nos hace posible profesar de verdad la fe con las palabras y con la vida: "Jesucristo es el Señor" .
Para terminar, invito a todos a reflexionar sobre el himno Secuencia de la Solemnidad de Pentecosté. Veni Sancte Spiirtus, primero enlazo la versión latina en gregoriano y luego la trducción al español:
https://www.youtube.com/watch?v=Z6hqAfsHURo
Ven, Espíritu Divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.
En el Antiguo Testamento, existe la Fiesta de Pentecosés también. Se trata de la que llaman "La Fiesta de las Semanas" porque cae siete semanas despuès de la Pascua y por una parte era la ocasión de la cosecha de la cebada. Por otra parte, se trataba de la Fiesta de la Aliaanza de Sinaí y la entrega de las tablas de la ley a Moisés. Debido a esta coincidencia, y como la Pascua, siendo una de las fiestas de peregrinación, cuando muchos peregrinos llegaban a Jerusalén, nuestra primera lectura nos cuenta que en la ciudad santa había una gran cantidad de gente de muchas partes, del norte, del este, del occidente y del sur. Podemos suponer que Dios en su Providencia, escogió este día para que el Espíritu Santo viviera sobre la pequeña comunidad de los apóstles y discípulos reunidos en oración juntamente con la Sma. Virgen María, pues se trata del nacimiento de la Iglesia y el inicio de su misión de salvación al mundo entero. También, San Lucas cuenta que aunque era gente de muchas partes y de diversas lenguas, todos comprendían lo que decía San Pedro y los demás apóstoles en su propia lengua. Es decir, la Palabra de Dios, hecha carne en la persona de Jesús por la acción del Espíritu Santo en el seno de María, tal y como lo cuenta San Lucas, está destinada a ser predicada a todos los hombres de todos los tiempos., En esta ocasión, también está presente María, como Madre de la Iglesia precisamente cuando se da luz a la Iglesia, por obra maravillosa del Espíritu Santo. Además, el hecho de que todos pudieron captar el mensaje de los apóstoles en su propia lengua, trae a la memoria el episodio de la Torre de Babel, En aquel episodio recogido en el Libro del Gñenesis, los hombres utilizando ladrillos y alquitrán, las métodos correspondientes a la tecnología primitiva de la época, intentaban en su arrogancia llegar al cielo a través de tal torre, y fueron dispersados por Dios sin poder comunicarse. Ahora, por la venida del Espíritu Santo con un fuerte viento y en la forma de lenguas de fuego, se logra la unión de los pueblos. Cab.e señal que el fuego simboliza el amor de Dios. En el primer capítulo del Libro del Génesis se cuenta que había un caos, con aguas arriba y abajo y Dios mandó un fuerte viento. La misma palabrá "spiritus" en latín, "pneuma" en griego y "ruah" en hebreo significa soplo de aire o viento. De manera que ahora se da la nueva creación de la que también habla San Pablo al referirse al bautismo. Además, en este primer Pentecostés, fueron agregados a la Iglesia unas 3000 personas, obviamente por el bautismo. Por lo tanto, Pentecostés como nacimiento de la Iglesia, que tiene la misión de llevar adelante la misión de Jescristo en la tierra a lo largo de los siglos, hasta que él vuelva glorioso para juzgar a vivos y muertos, y sigue presente en su Iglesia por medio del mismo Espíritu Santo, es uno de los grandes hitos de toda la historia de la salvación. También, se trata de la entega de la Nueva Ley, como dice Santo Tomás de Aquino: "la Nueva Ley es el Espíritu Santo", y dice San Pablo: "El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado", pues la nueva ley es la ley del amor, y el Espíritu Santo es persoanalmente el amor del Padre al Hijo y del Hijo al Padre, como explica San Agustín.
Lo que cuenta San Lucas en el LIbro del los Hechos, lo adelanta San Juan en su Evangelio, nuestro pasaje evangélico de hoy, en la aparición de Jesús en la tarde del mismo Domingo de Pascua. Jesús sopla sobre los apóstoles y les dice "Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados les quedarán perdonados. A quienes se os retengías, les quedarán retenidos".
En la segunda lectura de hoy, tomada de la Primera Carta de San Pablo a los Corinitios, c. 12, se dice:"Nadie puede decir, Jesucristo es el Señor, si no es por la acción del Espíritu Santo" En este mundo, nadie está plenamente satisfecho, aunque se engañe y diga "Yo estoy bien". Los animales viven en un mundo cerrado perfectamente ordenado por Dios para ellos, de manera que, por ejemplo, las abejas saben por naturaleza como hacer perfectamente la miel, como alimentarse y reproducirse. En cambio, el hombre, nunca estás satisfecho;, siempre tiene sed de más. Si dice otra cosa, es que parece una persona perdida en el desierto que dice que "yo estoy bien", no tengo sed. Nada en le mundo satisfce plenamente al hombre. La ciencia ha progresado mucho y ha ayudado a hacer la via más llevadera, comparado con siglos atrás, pero por más aparatos que acumulamos, por más vacaciones que podamos tener, turismo a lugares exóticos, no nos quedamos satisfechos. Dice Jesús en el c. 7 del Evangelio de Juan, "el que tenga sed que venga a mí" y "yo le daré una fuente de agua viva que surta hasta la vida eterna". ¿Cñomo podemos estar plenamente contentos y felices en este mundo, cuando necesariamente tenemos que enfrentarse con el trance de la muerte, del dolor que normalmente la acompaña? San Agustín al inicio de sus Confesiones resume esta sed que todos sentimos: "Nos has hecho para ti, y nuesto corazón está inquuieto mientras no descansa en tí". De ahí la relación con la frase citada arriba de San Pablo. Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios y la imagen de Dios es Jesucristo, Nuestro Señor. Esta es la realidad, e incluso los psiquiatrasy psicólogos dicen que si no nos adecaumos a la realidad, sufrimos enfermedades mentales. Por lo tanto, nuestro cometido es lograr que Jesucristo sea de verdad el Señor de auestra vida, en latín Dominus. El tiene que reinar y dominar en neustra vida, en nuestros pensamientos, acciones y deseos. No basta dedicarle unas minutos a la semana, y un pensamiento pasajero cuando sentimos alguna necesidad o angustia. Tnemos que hacer que Él sea el modelo a seguir en todo lo que hacemos, tener como dice San Pablo a los filipenses, "los sentimientos, la actitud de Jesús". No se trata de decir, con la boca para fuera "Jesucristo es el Señor", sino conformar toda nuestra vida, nuestro pensamientos y acciones a lo que Él ha vivido y esneñado. Esto sólo lo logramos por la acción del Espíritu Santo. Jesús lo mandó para que podamos recordar todo lo que Él nos ha enseñado. ¿Cómo podemos lograr eso, si no conocemos su Palabra, que se encuentra en la Sagrada Escritura y lo que la Iglesia nos enseña.
No basta decir que soy católico a mi manera, o católico no practicante. Siendo sincero, si digo eso, lo que estoy diciendo es que Jesucristo no es el Señor para mí, sino otra cosa. Esa otra cosa puede ser el placer, el poder, el dinero, la fama o lo que sea, el fútbol, o cualquier otra adicción que tenga. Hoy en día para muchos es el consumismo, que es como un narcótico nuevo que intenta adormecer esa sed que todos tenemos, y que Dios ha puesto en cada uno, como he señalado arriba.
Oh Dios!, tú eres mi Dios, por ti madrugo,
mi alma está sedienta de ti;
mi carne tiene ansia de ti,
como tierra reseca, agostada, sin agua.
El Espíritu Santo es esa agua que surte a la vida eterna y nos hace posible profesar de verdad la fe con las palabras y con la vida: "Jesucristo es el Señor" .
Para terminar, invito a todos a reflexionar sobre el himno Secuencia de la Solemnidad de Pentecosté. Veni Sancte Spiirtus, primero enlazo la versión latina en gregoriano y luego la trducción al español:
https://www.youtube.com/watch?v=Z6hqAfsHURo
Ven, Espíritu Divino,
manda tu luz desde el cielo.
Padre amoroso del pobre;
don, en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas;
fuente del mayor consuelo.
Ven, dulce huésped del alma,
descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo,
brisa en las horas de fuego,
gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma,
divina luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre,
si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado,
cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía,
sana el corazón enfermo,
lava las manchas, infunde
calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones,
según la fe de tus siervos;
por tu bondad y tu gracia,
dale al esfuerzo su mérito;
salva al que busca salvarse
y danos tu gozo eterno. Amén.
sábado, 27 de mayo de 2017
LA ASCENCIÓN DEL SEÑOR
SOLEMNIIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR
San Lucas es el evangelista que nos entrega el relato de este misterio, tanto al final de su evangelio, como al inicio de su Libro de los Hechos de los Apóstoles. Tanto San Pablo como San Juan hablan de la exaltación de Jesús. De hecho, San Juan ve la exaltación de Jesús en la cruz como una anticipación de la exaltación definitiva cuando Jesús complete definitiva mente su misión en este mundo. Hay un peligro que tenemos que evitar y es dejarnos guiar por la imaginación. La Biblia utiliza un lenguaje simbólico con abundancia de metáforas e imágenes para ayudarnos a captar el sentido de lo que nos propone, pero no debemos de tomar la pie de la letra estas imágenes, pues constituyen más bien unas señales en el camino que apuntan a una realidad ciertamente existente, pero esta realidad se encuentra todavía mientras estamos en este mundo como en medio de una neblina bastante densa. No es que Jesús suba a lo más alto del cielo y allí se sienta en un trono a la derecha de Dios Padre. Allá por el año 1957, cuando los soviéticos enviaron la primera cápusla con un hombre llamado Yui Gagarin al espacio, él como buen comunista ateo que era, dijo que allí no había enccontrado ningún cielo con Dios, ángeles y santos. Tenía una idea muy equivocada de lo que dice la Biblia y de los que enseña la Iglesia. A veces, los predicadores, en su intento de impresionar a sus oyentes o convertir en algo más plástico lo que la Biblia nos dice de la vida después de la muerte, han caído en exageraciones.
Si volvemos a las primeras páginas del libro del Génesis, veremos que allí no es que el cielo y la tierra estén separados, sino que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios,, goza de la compañia y presencia continua de Dios en el hermoso jardín, que se llama paraíso. Dios lo coloca en su creación como su mayordomo y hay una inatepenetración enre el mundo divino el humano. De hecho se dice que Dios paseaba en el jardín en la tarde. El hombre, al querer ser como Dios, no su mayordomo, rompió esta armonía que existía y que era la voluntad original de Dios. Dado que lo Dios quiere lo realiza, pero ahora teniendo en cuenta la rebelión del hombre que libremente rechazó su plan y en cierto sentido, dañó la imagen de Dios dentro de él, Dios en todo el resto de la Biblia lleva acabo una serie de planes de rescato, empezando con Noé y el diluvio. Luego sigue con Abrahán y toda la historia de Israel de manera especial Moisés y los profetas,, culiminando en el cumpllimiento de la promesa de la nueva alianza en Jeremías, y un nuevo corazón en Ezequiel, en la vida, el ministerio de Jesús culminando con su muerte en la cruz y su resurrección a una vida nueva. Dios no iba a permitir que la obra extraordnaria de la creación del universo y sobre todo del hombre fuera a estropearse por las fechorías de su mayordomo. Por lo tanto, el misterio de la Ascensión es el final de una etapa fundamental de esta gran historia de amor y de misericordia de parte de Dios, que ha sido la vida terrena de Jesús, que culminó en la cruz., "La muerte no pudo ser victoriosa sobre Él. Hemos vivido este período de 40 días que van desde el Domingo de la Pascua hasta la fiesta de hoy de la Ascensión como actualización del período en el que Jesús iba apareciendo a los apóstoles y demás discípulos. Ahora ya, es exaltado a estar con Dios su Padre, pero en su realidad humana. No es de poca importancia que Jesús manifiesta en las apariiciones después de su resurrección que no es un espíritu, o un duende, sino que tiene un cuerpo real que tiene las heridas de los clavos y de la lanza, que es capaz de comer, pero al mismo tiempo es un cuerpo verdaderamente misteriosos, no sujeto a los límites del espacio y el tiempo de nuestro mundo. Por lo tanto, no debemos de pensar en la Ascensión como una desaparición de Jesús, pues al final del Evangelio de San Mateo, dice claramente, "yo estaré con vosotros todos los días hasta el find el mundo", mientras los manda a una misión, la de predicar el Evangelio hasta los confines de la tierra. En los discursos de despedida del Evangelio de San Juan, situados en la Última Cena, Jesús consuela a los apóstoles por su partida, y dice que ellos van a sentir tristeza, pero que va a volver, y habrá un nuevo tipo de presencia de él en medio de ellos, es decir, de su Iglesia, por la acción del Espíritu Santo. Lo primero que hace en la aparición de Jn 20, en la tarde del Domingo de Pascua es soplar osbre ellos y comunicarles el Espiritu Santo para podoer perdonar los pecados. El pecado ha sido el motivo de la separación del cielo y la tierra, como hemos visto en Génesis, De ahí la importancia de la presencia del Espíritu Santo en mendio de la Iglesia y el perdón de los pecados, para poder recomponer la armonía perdida entre el hombre y Dios.
También nuestra lectura de hoy de los Hechos de los Apóstoles llama nuesta atención sobre la misma realidad. El mismo Señor les dice que el Espíritu Santo bajará sobre ellos y que tendrán que ser "sus testigos en Jerusalen, en toda Galilea, en Samaría y hasta los confines de la tierra". Esto es precisamente lo que San Lucas va a contar en el resto de su libro, terminando con la llegada de Pablo a Roma, centro del mundo civilizado de la época. Una vez que Jesús ha desaparecido de la vista de los discípulos, aparecen dos hombres vestidos de blanco (que suponemos serían ángeles) que les dice "Hombres de Galilea, ¿por qué estáis viendo hacia el cielo? Este Jesús, que habéis visto ascender al cielo, vendrá de la misma manera que lo habéis visto ir al cielo". Aquí se trata de una advertencia a los discípulos, que significa que ya no es hora de estar viendo hacia el cielo, sino que tienen una misión que cumplir.
En el siglo XVII, había un grupo de filósofos entre elos ingleses, escoses y franceses, que pensaban que Dios había establecido las leyes del funcionamiento del mundo, como que le había dado cuerda al reloj y se había desprocupado de él. Estos se llamaban deistas. Nada más lejos de la visión bíblica y cristiana del mundo y de la vida del hombre. Este así llamado "dios ocioso" es un dios falso y basado en unos conceptos completamente equivocados del verdadero Dios que se hizo hombre en la persona de su Hijo Jesús y se entregó a sí mismo hasta el extrremo de la cruz, y ahora promete guiarnos por la acción del Espíritu Santo y volverá otra vez al fina del los tiempos "a juzgar a vivos y muertos" como nos dice el Credo de Nicea. Por lo tanto, la obra de Jesús, como Profeta, Sacerdote y Rey prosigue en el mundo, ahora através de su Iglesia por la acción del Espíritu Santo. La misión profética consiste en la proclamaicón del Evangelio, la buena y alegre noticia que ha de llegar a los confines de la tierra. La misión sacerdotal, que también se realiza a través de la Iglesia, ya no en templo de Jesusalén, sino en la liturgia de la Iglesia, sobre todo la Eucaristía, que es la perpetuación del sacrificio de Jesús en la cruz, la ofrenda del verdadero sacrifico que agrada a Dios, que también se completa con nuestra propia entrega, también de nuestro cuerpo, como sacrificio agradable a Dios como señala San Pablo en el c. 12 de su Carta a los Romanos, y también la Primera Carta de San Pedro. La misión real de Jesús se refiere al domonio total que ha alcanzado sobre todo, cielo y tierra, su victoria definitiva sobre el mal y la muerte, que según San Pablo, será el úlitmo enemigo a ser sometido. No es casualidad que Jesús haya proclamado el reino o reinado de Dios en su predicación, y que en el Padre Nuestro nos haya enseñado a pedir "venga tu reino". El Reinado de Dios, que se hizo presente en la predicación y los milagros de Jesús, se tiene que extender a todo el universo, también el mundo social y político, de manera que no haya nada que se escape de este dominio. Esto no se refiere a una teocracia, ni excluye la accón de la razón humana iluminada por la fe el el mundo político y social. No se asemeja en nada a la idea del islam de una ley (la sharia) que se deriva directamente de la revelación de Alá expresada, según los musulmanes en el Corán, de anea que las leyes humanas no valen. La ley natural, que es la que descubre la razón humana, como enseña Santo Tomás de Aquino, es también ley divina. De ella, se puede y se debe derivar la ley positiva, sea la de la Iglesia o canónica o la de los Estados, pero no puede estar en contradicción con la ley natural ni la Revelación de Dios. Nada se escapa del domino de Jesucristo,como señala San Pablo en su Carta a los Cristianos de Filipo, 2, 9-10: "Dios lo exaltó y le dio un nombre que está sobre todo nombre en el cielo y en la tierra y en los abismos y toda lengua confiese que Jesús es el Señor para gloria del Padre". La expresiónn "Jesucristo es el Señor" fue la primera profesión de los cristianos. Su señoría no tiene límites como vemos en este texto.
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San Lucas es el evangelista que nos entrega el relato de este misterio, tanto al final de su evangelio, como al inicio de su Libro de los Hechos de los Apóstoles. Tanto San Pablo como San Juan hablan de la exaltación de Jesús. De hecho, San Juan ve la exaltación de Jesús en la cruz como una anticipación de la exaltación definitiva cuando Jesús complete definitiva mente su misión en este mundo. Hay un peligro que tenemos que evitar y es dejarnos guiar por la imaginación. La Biblia utiliza un lenguaje simbólico con abundancia de metáforas e imágenes para ayudarnos a captar el sentido de lo que nos propone, pero no debemos de tomar la pie de la letra estas imágenes, pues constituyen más bien unas señales en el camino que apuntan a una realidad ciertamente existente, pero esta realidad se encuentra todavía mientras estamos en este mundo como en medio de una neblina bastante densa. No es que Jesús suba a lo más alto del cielo y allí se sienta en un trono a la derecha de Dios Padre. Allá por el año 1957, cuando los soviéticos enviaron la primera cápusla con un hombre llamado Yui Gagarin al espacio, él como buen comunista ateo que era, dijo que allí no había enccontrado ningún cielo con Dios, ángeles y santos. Tenía una idea muy equivocada de lo que dice la Biblia y de los que enseña la Iglesia. A veces, los predicadores, en su intento de impresionar a sus oyentes o convertir en algo más plástico lo que la Biblia nos dice de la vida después de la muerte, han caído en exageraciones.
Si volvemos a las primeras páginas del libro del Génesis, veremos que allí no es que el cielo y la tierra estén separados, sino que el hombre, creado a imagen y semejanza de Dios,, goza de la compañia y presencia continua de Dios en el hermoso jardín, que se llama paraíso. Dios lo coloca en su creación como su mayordomo y hay una inatepenetración enre el mundo divino el humano. De hecho se dice que Dios paseaba en el jardín en la tarde. El hombre, al querer ser como Dios, no su mayordomo, rompió esta armonía que existía y que era la voluntad original de Dios. Dado que lo Dios quiere lo realiza, pero ahora teniendo en cuenta la rebelión del hombre que libremente rechazó su plan y en cierto sentido, dañó la imagen de Dios dentro de él, Dios en todo el resto de la Biblia lleva acabo una serie de planes de rescato, empezando con Noé y el diluvio. Luego sigue con Abrahán y toda la historia de Israel de manera especial Moisés y los profetas,, culiminando en el cumpllimiento de la promesa de la nueva alianza en Jeremías, y un nuevo corazón en Ezequiel, en la vida, el ministerio de Jesús culminando con su muerte en la cruz y su resurrección a una vida nueva. Dios no iba a permitir que la obra extraordnaria de la creación del universo y sobre todo del hombre fuera a estropearse por las fechorías de su mayordomo. Por lo tanto, el misterio de la Ascensión es el final de una etapa fundamental de esta gran historia de amor y de misericordia de parte de Dios, que ha sido la vida terrena de Jesús, que culminó en la cruz., "La muerte no pudo ser victoriosa sobre Él. Hemos vivido este período de 40 días que van desde el Domingo de la Pascua hasta la fiesta de hoy de la Ascensión como actualización del período en el que Jesús iba apareciendo a los apóstoles y demás discípulos. Ahora ya, es exaltado a estar con Dios su Padre, pero en su realidad humana. No es de poca importancia que Jesús manifiesta en las apariiciones después de su resurrección que no es un espíritu, o un duende, sino que tiene un cuerpo real que tiene las heridas de los clavos y de la lanza, que es capaz de comer, pero al mismo tiempo es un cuerpo verdaderamente misteriosos, no sujeto a los límites del espacio y el tiempo de nuestro mundo. Por lo tanto, no debemos de pensar en la Ascensión como una desaparición de Jesús, pues al final del Evangelio de San Mateo, dice claramente, "yo estaré con vosotros todos los días hasta el find el mundo", mientras los manda a una misión, la de predicar el Evangelio hasta los confines de la tierra. En los discursos de despedida del Evangelio de San Juan, situados en la Última Cena, Jesús consuela a los apóstoles por su partida, y dice que ellos van a sentir tristeza, pero que va a volver, y habrá un nuevo tipo de presencia de él en medio de ellos, es decir, de su Iglesia, por la acción del Espíritu Santo. Lo primero que hace en la aparición de Jn 20, en la tarde del Domingo de Pascua es soplar osbre ellos y comunicarles el Espiritu Santo para podoer perdonar los pecados. El pecado ha sido el motivo de la separación del cielo y la tierra, como hemos visto en Génesis, De ahí la importancia de la presencia del Espíritu Santo en mendio de la Iglesia y el perdón de los pecados, para poder recomponer la armonía perdida entre el hombre y Dios.
También nuestra lectura de hoy de los Hechos de los Apóstoles llama nuesta atención sobre la misma realidad. El mismo Señor les dice que el Espíritu Santo bajará sobre ellos y que tendrán que ser "sus testigos en Jerusalen, en toda Galilea, en Samaría y hasta los confines de la tierra". Esto es precisamente lo que San Lucas va a contar en el resto de su libro, terminando con la llegada de Pablo a Roma, centro del mundo civilizado de la época. Una vez que Jesús ha desaparecido de la vista de los discípulos, aparecen dos hombres vestidos de blanco (que suponemos serían ángeles) que les dice "Hombres de Galilea, ¿por qué estáis viendo hacia el cielo? Este Jesús, que habéis visto ascender al cielo, vendrá de la misma manera que lo habéis visto ir al cielo". Aquí se trata de una advertencia a los discípulos, que significa que ya no es hora de estar viendo hacia el cielo, sino que tienen una misión que cumplir.
En el siglo XVII, había un grupo de filósofos entre elos ingleses, escoses y franceses, que pensaban que Dios había establecido las leyes del funcionamiento del mundo, como que le había dado cuerda al reloj y se había desprocupado de él. Estos se llamaban deistas. Nada más lejos de la visión bíblica y cristiana del mundo y de la vida del hombre. Este así llamado "dios ocioso" es un dios falso y basado en unos conceptos completamente equivocados del verdadero Dios que se hizo hombre en la persona de su Hijo Jesús y se entregó a sí mismo hasta el extrremo de la cruz, y ahora promete guiarnos por la acción del Espíritu Santo y volverá otra vez al fina del los tiempos "a juzgar a vivos y muertos" como nos dice el Credo de Nicea. Por lo tanto, la obra de Jesús, como Profeta, Sacerdote y Rey prosigue en el mundo, ahora através de su Iglesia por la acción del Espíritu Santo. La misión profética consiste en la proclamaicón del Evangelio, la buena y alegre noticia que ha de llegar a los confines de la tierra. La misión sacerdotal, que también se realiza a través de la Iglesia, ya no en templo de Jesusalén, sino en la liturgia de la Iglesia, sobre todo la Eucaristía, que es la perpetuación del sacrificio de Jesús en la cruz, la ofrenda del verdadero sacrifico que agrada a Dios, que también se completa con nuestra propia entrega, también de nuestro cuerpo, como sacrificio agradable a Dios como señala San Pablo en el c. 12 de su Carta a los Romanos, y también la Primera Carta de San Pedro. La misión real de Jesús se refiere al domonio total que ha alcanzado sobre todo, cielo y tierra, su victoria definitiva sobre el mal y la muerte, que según San Pablo, será el úlitmo enemigo a ser sometido. No es casualidad que Jesús haya proclamado el reino o reinado de Dios en su predicación, y que en el Padre Nuestro nos haya enseñado a pedir "venga tu reino". El Reinado de Dios, que se hizo presente en la predicación y los milagros de Jesús, se tiene que extender a todo el universo, también el mundo social y político, de manera que no haya nada que se escape de este dominio. Esto no se refiere a una teocracia, ni excluye la accón de la razón humana iluminada por la fe el el mundo político y social. No se asemeja en nada a la idea del islam de una ley (la sharia) que se deriva directamente de la revelación de Alá expresada, según los musulmanes en el Corán, de anea que las leyes humanas no valen. La ley natural, que es la que descubre la razón humana, como enseña Santo Tomás de Aquino, es también ley divina. De ella, se puede y se debe derivar la ley positiva, sea la de la Iglesia o canónica o la de los Estados, pero no puede estar en contradicción con la ley natural ni la Revelación de Dios. Nada se escapa del domino de Jesucristo,como señala San Pablo en su Carta a los Cristianos de Filipo, 2, 9-10: "Dios lo exaltó y le dio un nombre que está sobre todo nombre en el cielo y en la tierra y en los abismos y toda lengua confiese que Jesús es el Señor para gloria del Padre". La expresiónn "Jesucristo es el Señor" fue la primera profesión de los cristianos. Su señoría no tiene límites como vemos en este texto.
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sábado, 20 de mayo de 2017
LA PORMESA DEL ESPÍRITU SANTO
HOMILÍA DEL VI DOMINGO DE PASCUA, 21 DE MAYO DE 2017.
Este domingo nos estamos acercando al final del períódo de Pascua que se extiende a lo largo de 50 días desde el Domingo de Pascua hasta Pentecostés. Por lo tanto, la Iglesia nos propone en el evangelio de hoy un pasaje tomado del discurso de despedida de Jesús en la Última Cena que se encuentra en los c. 13-17 del Evangelio de San Juan. También a lo largo de estdos días de Pascua, hemos estado siguiendo los Hechos de los Apóstoles, que es la segunda parte de la obra de San Lucas, y tradiconalmente se le ha llamado "El Evangelio del Espíritu Santo". Así como el mnisterio de Jesús que comenzó con su bautismo en el Jordán, fue la ocasión de la manifestación del Espíritu Santo en la forma de paloma, Espíritu que ha había venido sobre María en la ocasión dela Anunciación del Angel Gabriel que sería la madre del Mesías, ahora es el que viene sobre los apótsoles y los guiía en toda la obra de evanglezación.
Por lo tanto, hoy escuchamos la historia de la evangelización hecha por Felipe en Samaria. Felip era uno de los siete diáconos que fueron escogidos para colaborar con los apóstoles para que ellos puideran dedicarse más intensamente a la oración y la predicación. A partir del martirio de San Estéban, se produjo una fuerta persecución de aquellos primeros cristianos en Jerusalén, y de manera especial los diáconos que eran de lengua griega. Por ello, ellos se escaparon de Jerusalén y el primer lugar donde predicaron el Evangleio que Samaría, ciertamente no habria sido fácil porque bien sabemos de otros textos del Nuevo Testamento, había un gran odio entre los judíos y los samaritanos, pues los judñios los consideraban herejes y el odio aumentó cuando hicieron su propio templo en el Monte Gerezín. Debido precisamente al poder del Espíritu Santo que apoyaba a Felipe, pudo lograr un buen número de conversiones. La predicación de la verdad del Evangelio de parte de Felipe fue acompañada por signos, es decir, milagros que, como los de Jesús eran tanto curaciones, gracias a las cuales se alejaba la amenaza de la muerte, y expulsión de demonios, que también manifestaba la presencia de Jesús y la acción del Espíritu Santo, pues ¨Jesús es el más fuerte que derrota al demonio que es el gran enemigo que está bien armado. El resultado fue una gran alegría, que superaba el odio tradiconal entre judios que y samaritanos. Luego de haberse enterado los apóstoles de esta gran obra realizada en Samaría, se fueron allí y como un sellos a lo sucedido, impusieron las manos sobre los nuevos cristianos y ´se les comunicó el Espíritu Santo.
En el evangelio de San Juan e la misma Última Cena, Jesús les había indicado a los apóstoles cuál era su mandamiento nuevo. Ya en los otros evangelios, Jesús, completando lo que ya está en el Antiguo Testamento, había dado la síntesis de todos los mandamientos, en el amor a Dios sobre todas las cosas y al prójmo como a uno mismo. Aquí lo hace con más fuerza cuando establece una nueva medida de este amor, "como yo os he amado". Através de la unión con él, como el sarmiento en la vid, podremos llegar a mara de esta manera y también por la acción del Espíritu Santo, que es precisamente el vínculo de amor entre el Padre y el Hijo.
En seguida, Jesús promete el Espíritu Santo y lo llama Paraklitos. Esta palabra comunmente se traduce como consolador o abogado. Literalmente tanto en griego como en latín (advocatus) sería "hablar a". en los juicios antiguos, el papel de abogado en los juicios penales no era el mismo que hoy en día. El acusado tenía que defenderse a sí mismo, pero pudiera haber alguno a su lado que por su misma presencia lo avalaría y le soplaría al oído en caso de necesidad para que el acusado puidera responder a las preguntas o defenderse de la acusación.
Jesús prometió estar con su Iglesia todos los días hasta el final de los tiempos, pero esta presencia es "en el Espíritu" que actúa ante todo en la Iglesia. En otra ocasión Jesús decía que sus seguidores no tenían que peocuparse sobre cómo defenderse en el caso de la persecución,, que el Espíritu Santo les sugeriría todo lo que tendrían que decir. Jesús cumplió su promesa en Pentecostés, y también en los Hechos de los Apóstoles, especialmente en la casa de Cornelio se manifestó el Espíritu Santo cuando se convietieron los primeros paganos. San Pablo también habla de la predicación con la fuerza y una manifestación del Espíritu. Sin duda, en aquellss primeros momentos el Espíritu Santo actuaba con mayor fuerza, aunque lo hace todavía hoy. San Estában, el protomártir dio testimonio de Jesús ante el Sanhedrin también con la fuerza del Espíritu Santo e iguamente tantos mártires a lo largo de los siglos y hoy en día llegan a dar el supremo testimonio afirmando sin temor su fe ante sus perseguidores. Es el Espíritu del Padre y el Espíritu de Jesús que habla en y por ellos.
Abramos, pues nuestro corazón en este domingo de Pascua a la acciónd el Espíritu Santo, que es el amor entre el Padre y el Hijo. De esa manera podremos participar nosotros en ese amor y cumplir el mandamiento nuevo que Jesús nos ha dejado. El amor es entrega, es generosidad, no querer acaparar todo para nosotros mismos sino compartir y dar alegría. El Espíritu Santo nos da alegría y paz. Pidamosle ese don y compartamoslo con lo sue viven cerca de nostoros en este día. .
Este domingo nos estamos acercando al final del períódo de Pascua que se extiende a lo largo de 50 días desde el Domingo de Pascua hasta Pentecostés. Por lo tanto, la Iglesia nos propone en el evangelio de hoy un pasaje tomado del discurso de despedida de Jesús en la Última Cena que se encuentra en los c. 13-17 del Evangelio de San Juan. También a lo largo de estdos días de Pascua, hemos estado siguiendo los Hechos de los Apóstoles, que es la segunda parte de la obra de San Lucas, y tradiconalmente se le ha llamado "El Evangelio del Espíritu Santo". Así como el mnisterio de Jesús que comenzó con su bautismo en el Jordán, fue la ocasión de la manifestación del Espíritu Santo en la forma de paloma, Espíritu que ha había venido sobre María en la ocasión dela Anunciación del Angel Gabriel que sería la madre del Mesías, ahora es el que viene sobre los apótsoles y los guiía en toda la obra de evanglezación.
Por lo tanto, hoy escuchamos la historia de la evangelización hecha por Felipe en Samaria. Felip era uno de los siete diáconos que fueron escogidos para colaborar con los apóstoles para que ellos puideran dedicarse más intensamente a la oración y la predicación. A partir del martirio de San Estéban, se produjo una fuerta persecución de aquellos primeros cristianos en Jerusalén, y de manera especial los diáconos que eran de lengua griega. Por ello, ellos se escaparon de Jerusalén y el primer lugar donde predicaron el Evangleio que Samaría, ciertamente no habria sido fácil porque bien sabemos de otros textos del Nuevo Testamento, había un gran odio entre los judíos y los samaritanos, pues los judñios los consideraban herejes y el odio aumentó cuando hicieron su propio templo en el Monte Gerezín. Debido precisamente al poder del Espíritu Santo que apoyaba a Felipe, pudo lograr un buen número de conversiones. La predicación de la verdad del Evangelio de parte de Felipe fue acompañada por signos, es decir, milagros que, como los de Jesús eran tanto curaciones, gracias a las cuales se alejaba la amenaza de la muerte, y expulsión de demonios, que también manifestaba la presencia de Jesús y la acción del Espíritu Santo, pues ¨Jesús es el más fuerte que derrota al demonio que es el gran enemigo que está bien armado. El resultado fue una gran alegría, que superaba el odio tradiconal entre judios que y samaritanos. Luego de haberse enterado los apóstoles de esta gran obra realizada en Samaría, se fueron allí y como un sellos a lo sucedido, impusieron las manos sobre los nuevos cristianos y ´se les comunicó el Espíritu Santo.
En el evangelio de San Juan e la misma Última Cena, Jesús les había indicado a los apóstoles cuál era su mandamiento nuevo. Ya en los otros evangelios, Jesús, completando lo que ya está en el Antiguo Testamento, había dado la síntesis de todos los mandamientos, en el amor a Dios sobre todas las cosas y al prójmo como a uno mismo. Aquí lo hace con más fuerza cuando establece una nueva medida de este amor, "como yo os he amado". Através de la unión con él, como el sarmiento en la vid, podremos llegar a mara de esta manera y también por la acción del Espíritu Santo, que es precisamente el vínculo de amor entre el Padre y el Hijo.
En seguida, Jesús promete el Espíritu Santo y lo llama Paraklitos. Esta palabra comunmente se traduce como consolador o abogado. Literalmente tanto en griego como en latín (advocatus) sería "hablar a". en los juicios antiguos, el papel de abogado en los juicios penales no era el mismo que hoy en día. El acusado tenía que defenderse a sí mismo, pero pudiera haber alguno a su lado que por su misma presencia lo avalaría y le soplaría al oído en caso de necesidad para que el acusado puidera responder a las preguntas o defenderse de la acusación.
Jesús prometió estar con su Iglesia todos los días hasta el final de los tiempos, pero esta presencia es "en el Espíritu" que actúa ante todo en la Iglesia. En otra ocasión Jesús decía que sus seguidores no tenían que peocuparse sobre cómo defenderse en el caso de la persecución,, que el Espíritu Santo les sugeriría todo lo que tendrían que decir. Jesús cumplió su promesa en Pentecostés, y también en los Hechos de los Apóstoles, especialmente en la casa de Cornelio se manifestó el Espíritu Santo cuando se convietieron los primeros paganos. San Pablo también habla de la predicación con la fuerza y una manifestación del Espíritu. Sin duda, en aquellss primeros momentos el Espíritu Santo actuaba con mayor fuerza, aunque lo hace todavía hoy. San Estában, el protomártir dio testimonio de Jesús ante el Sanhedrin también con la fuerza del Espíritu Santo e iguamente tantos mártires a lo largo de los siglos y hoy en día llegan a dar el supremo testimonio afirmando sin temor su fe ante sus perseguidores. Es el Espíritu del Padre y el Espíritu de Jesús que habla en y por ellos.
Abramos, pues nuestro corazón en este domingo de Pascua a la acciónd el Espíritu Santo, que es el amor entre el Padre y el Hijo. De esa manera podremos participar nosotros en ese amor y cumplir el mandamiento nuevo que Jesús nos ha dejado. El amor es entrega, es generosidad, no querer acaparar todo para nosotros mismos sino compartir y dar alegría. El Espíritu Santo nos da alegría y paz. Pidamosle ese don y compartamoslo con lo sue viven cerca de nostoros en este día. .
sábado, 13 de mayo de 2017
JESÚS, EL CAMINO, LA VERDAD Y LA VIDA.
DESPEDIDA DE JESÚ: HOMILIA DOMINGO V DE PASCUA, CICLO A, 14 DE MAYO DE 2017.
Este domingo nos toca escucha run pasaje del largo discurso de despedida de Jesús dirigido a los apóstoles en la Úlitma Cena que va desde el c. 13 hasta el 17 del Evangelio de San Juan. Las palabras de despedida o las últimas palabras de personaje históricos han tenido un cierto interés. Pongámonos en el contexto en el que se encontraba Jesús en la Última Cena. Acaba de marcharse Judas para realizar su obra de traición. Según el Evangelio de San Lucas, los apóstoles al inicio de la cena discutían sobe quién de ellos era el más importante y quien tenía que ocupar el puesto de mayor dignidad. Por lo tanto, pese a haber acompañado a Jesús unos tres años, no se habían enterado de casi nada. Jesús había dejado clarísimo que El no había llegado al mundo para ser servido sino para servir y dar su vida en rescate por muchos. Ellos estaban en las antípodas del verdadero mensjae de Jesús y de su ejemplo, pues también acaba de lavarles los pies como gesto simbólico de la importancia del serivcio al prójimo.
Jesús se manifesta preocupado porque los apóstoles van a sufrir y perturbarse debido a su suerte. No es de extrañar, porque nadie podía imaginarse que el Mesías iba a terminar crucificado, víctima de una extrarodinaria injusticia. De verdad, se ve como los caminos de Dios son misteriorsos y nadie podría imaginarse que el Mesías, el Hijo de Dios fuera a acabar de esta manera. Jesús intenta asegurarlos. Ellos no se van a quedar solos, o huerfanos. Afirma que en la casa de su Padre hay muchas estancias y que va a preparar un lugar para ellos y luego volverá y los llevará consigo.
Jesús se manifesta preocupado porque los apóstoles van a sufrir y perturbarse debido a su suerte. No es de extrañar, porque nadie podía imaginarse que el Mesías iba a terminar crucificado, víctima de una extrarodinaria injusticia. De verdad, se ve como los caminos de Dios son misteriorsos y nadie podría imaginarse que el Mesías, el Hijo de Dios fuera a acabar de esta manera. Jesús intenta asegurarlos. Ellos no se van a quedar solos, o huerfanos. Afirma que en la casa de su Padre hay muchas estancias y que va a preparar un lugar para ellos y luego volverá y los llevará consigo.
Jesús dice: "Si me habeís conocido a mí, conocéis también mi Padre. Desde ahora lo conocéis y lo habéi visto". A lo largo de los cuatro evangelios se está planteando continuamente la pregunta acerca de quién es Jesús. De manera particular en el de San Juan no queda ninguna duda acerca de la identidad de Jesús. El es el que revela al Padre y en este pasaje se puede decir que el Padre se hace visible y cercano en él. Al conocer a Jesús, se conoce también al Padre. Es decir, Él es "de la misma naturaleza del Padre" como señala el Credo de Nicea.
Ningún profeta del Antiguo Testamento pudo decir nada semejante, ni Moisés, ni Isaías ni Jeremías. Aunque la misión profética era sumamente importante, Jesús no es un mero profeta que habla de parte de Dios. Es Dios mismo que se hace presente como verdadero hombre. Ellos anunciaron los oráculos, la Palabra que Dios les comunicaba pero no asumieron ninguna responsablidad por sí mismos. Es cierto que el primer capítulo del Libro del Génesis afirma que Dios creó al hombre a su imagen y semajanza. Basándose en esto, San Agustín pudo orar: "Que me conozca a mí, que te conozca a ti". Sin embargo, la imagan del Padre por antonomasia es Jesucristo mismo y todo lo demás, todos nosotros que hemos sido creado a imagen y semajanza de Dios, hemos sido creado en y por Él. En todo caso, esta expresión de Jesús dejó desconcertados a los apóstoles. Por ello, Felipe le pregunta: Señor, muestranos al Padre y nos basta. Ya antes en muchas ocasiones Jesús había hablado de su Padre y de su relación íntima con él.
Luego interviene Tomás, con su sentido práctico al responder a lo que dice Jesús: que ya conocen el camino para llegar al Padre. Tomás dice que no saben adonde va ,y por lo tanto obviamente desconocen el camino. Jesús responde con la frase lapidaria que nos debería hacer reflexionar: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Si el fin de toda nuestra vida es llegar a la comunión con el Padre, no puede haber otro camino si no el mismo Jesús. El, a diferencia de cualquier otro maestro que suele indicar el camino, pero no decir que él es el camino. En otro momento, Jesús dice "sin mi no podéis hacer nada", nada en relación con la salvación, con encontrar el sentido de la vida y el proyecto maravilloso de Dios para nosotros. No hay otro Salvador. No hay otro camino. Los profetas. filósofos y otros maestros han intentado con grandes esfuerzos encontrar la verdad, es decir, la realidad última de las cosas y de nuestra vida. Jesús simplemente declara que EL ES LA VERDAD. La Biblia no cansa de decirnos que en Dios está la vida. Obviamente no se refiere a la mera vida biológica ni la psíquica sino lo que llamamos la vida espiritual, o en definitiva la vida que consiste en nuestra relación de amor, de amistad con Dios Padre a través de Jesús por la acción del Espíritu Santo.
Este evangelio nos ha de llenar de alegría porque manifiesta la ternura del amor de Jesús, a Él como el único camino que nos lleva a la verdadera felicidad, la verdad que nos hace libres y la vida que es comunnión con las divinas personas y con nuestros hermanos que a su vez son hjos de Dios Padre y hermanos de Cristo, y esta vida se nos comunica en primer lugar en el bautismo por la acción del Espíritu Santo que es, como diremos en el Credo "Señor y dador de vida".
Luego interviene Tomás, con su sentido práctico al responder a lo que dice Jesús: que ya conocen el camino para llegar al Padre. Tomás dice que no saben adonde va ,y por lo tanto obviamente desconocen el camino. Jesús responde con la frase lapidaria que nos debería hacer reflexionar: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Si el fin de toda nuestra vida es llegar a la comunión con el Padre, no puede haber otro camino si no el mismo Jesús. El, a diferencia de cualquier otro maestro que suele indicar el camino, pero no decir que él es el camino. En otro momento, Jesús dice "sin mi no podéis hacer nada", nada en relación con la salvación, con encontrar el sentido de la vida y el proyecto maravilloso de Dios para nosotros. No hay otro Salvador. No hay otro camino. Los profetas. filósofos y otros maestros han intentado con grandes esfuerzos encontrar la verdad, es decir, la realidad última de las cosas y de nuestra vida. Jesús simplemente declara que EL ES LA VERDAD. La Biblia no cansa de decirnos que en Dios está la vida. Obviamente no se refiere a la mera vida biológica ni la psíquica sino lo que llamamos la vida espiritual, o en definitiva la vida que consiste en nuestra relación de amor, de amistad con Dios Padre a través de Jesús por la acción del Espíritu Santo.
Este evangelio nos ha de llenar de alegría porque manifiesta la ternura del amor de Jesús, a Él como el único camino que nos lleva a la verdadera felicidad, la verdad que nos hace libres y la vida que es comunnión con las divinas personas y con nuestros hermanos que a su vez son hjos de Dios Padre y hermanos de Cristo, y esta vida se nos comunica en primer lugar en el bautismo por la acción del Espíritu Santo que es, como diremos en el Credo "Señor y dador de vida".
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