sábado, 26 de junio de 2021

MILAGRO DE LA RESURRECCIÓN DE LA HIJA DE JAIRO

HOMILÍA DEL DOMINGO XIII DE TIEMPO ORDINARIO, CICLO B, 27 DE JUNIO DE 2021 Hoy proseguimos con el Evangelio de San Marcos, que nos corresponde este año. Tenemos dos episodios. Primero, e Jefe de la Sinagoga suplica a Jesús que acuda a su casa porque su hija está gravemente enferma y a punto de morir. Jesús accede a la petición y se pone en camino juntamente con el Jefe de la Sinagoga y una multitud. Se acerca a Jesús una mujer que sufría flujos de sangre a lo largo de 12 años y ningún médico era capaz de curarla pese a haber gastado mucho dinero en el intento. Tocó el manto de Jesús en medio de la gente. El se dio cuenta, y pregunta quién lo ha tocado, Los apóstoles no creen que alguien lo haya tocado sino que se trataba de algo normal en la presencia de tanta gente. La mujer se presenta y cuenta su historia y queda sanada. Obviamente, el Jefe de la Sinagoga se preocupaba porque se perdía tiempo y sentía que había un peligro de muerte inminente de su hija. En tal situación, cualquiera de nosotros sentiría lo mismo, pero la realidad es que Jesús tenía pleno control de la situación. Finalmente llegan a la casa del Jefe, pero la gente le dice que no moleste al Maestro, que ya ha muerto la niña. Jesús les pide tener confianza, que la niña no está muerta sino que duerme. En realidad, en la Biblia no es poco común referirse a la muerte como un estar dormido. Lo importante en aquel momento era poner la plena confianza en Jesús. Por eso dice al padre"No temas, basta que tengas fe". Podemos suponer qué pensaría el padre: si no hubiera sido por lo importuna que era la mujer con la fluja de sangre, pues ya llevaba doce años con él, y no existía peligro inminente de muerte. Jesús hace camino entre la gente juntamente con Pedro, Santiago y Juan, los discípulos de mayor confianza, que podemos imaginar que lo consideraban raro al declarar que la niña tan solo dormía. Jesús está en perfecto control de la situación. Jesús entra en la casa con los tres discípulos y los padres de la niña. La cogió de la mano y le dice en su lengua, el arameo, "talita qum" que significa "Niña, levántate.". Solo tres veces aparece una frase en arameo en el evangelio de San Marcos, lo cual significa la importancia que tenían esas palabras porque las conservaron en arameo, pues el Evangelio está escrito en griego. Otra vez fue cuando Jesús le dice a un sordomudo "efeta" o "ábrase" y en la cruz cuando dice Eloí, Eloí lama sabactani o ¿Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado". "La niña se puso en pie inmediatamente y echó a andar, tenía doce años". A San Mateo no le pasan por alto tales detalles. Primero "inmediatamente" (en griego "euthus", Se trata de una palabra muy recurrente en el evangelio de San Marcos. En este caso, importa señalar este detalle porque resalta más lo asombroso del milagro. Jesús da la orden y se realiza el milagro sin demora indicando su poder divino, máxime cuando se trata de un milagro tan extraordinario como es resucitar a un muerto. Dicie también que "echó a andar", pues se resalta la inmediatez del milagro. Luego en el caso de la fiebre de la suegra de San Pedro, y su curación de parte de Jesús, San Marcos menciona una vez más que se levantó inmediatamente y se puso a servir a los huéspedes. No sobra ninguna palabra en los evangelios y en estos casos, San Marcos llama nuestra atención sobre el poder divino de Jesús en estos milagros. No olvidemos que . San Marcos comienza su relato con estas palabras: "La buena nueva (euvangelion) de Jesús, Cristo (o Mesías) Hijo de Dios. A lo largo de su evangelio, San Marcos va probando que Jesús es el Salvador (el nombre Jesús se traduce del hebreo "Yavhé salva"). Es el Mesías (maschal en hebreo) que se traduce al griego Xristos) e igualmente importante o más, es Hijo de Dios. Algunos exegetas comparan el Evangelio de San Marcos con el de San Juan y concluyen que San Marcos presenta una cristología "baja", a diferencia de San Juan que desde el segundo versículo afirma que Jesús como "logos" estaba con el Padre desde el inicio y es Dios. A San Marcos no le falta nada porque desde el inicio él proclama a Jesús como Hijo de Dios, y eso queda patente con la ayuda de los milagros, el de devolver la vida a la niña siendo uno de los más extraordinarios. No olvidemos que San Pablo afirma que: Jesucristo es el mismo, ayer , hoy y siempre. .

sábado, 19 de junio de 2021

EL MISTERIO DE JESUCRISTO, SIEMPRE NUEVO, SIEMPRE ANTIGUO, INSONDABLE.

"Nos apremia el amor de Cristo". El verbo en el griego original sinexo significa  mantener junto, obligar. La traducción apremia es buena. ¿Por qué nos apremia el amor de Cristo? Porque uno (Jescristo) ha muerto por todos. San Pablo jamás  se cansa de recordar el hecho de la muerte de Cristo "por nosotros" y su resurrección También este misterio se llama el Misterio Pascual, es decir, el hecho de que Jesús pasó (Pascua significa paso) a través de la muerte en la cruz a la gloria de la resurrección. ¿Cómo nos "apremia"? Es una realidad que se nos impone, y no nos puede dejar indiferentes.Jesús se sometió a la ignominia de la muerte por nosotros, a favor nuestro. Nos involucra profundamente porque solo gracias a su sacrificio en la cruz nosotros podemos liberarnos de la muerte eterna que nos corresponde por nuestros pecados, empezando con el pecado original que soltó una avalancha de pecados como una bola de nieve que se va aumentando al bajar de una montaña.. Es algo que no podemos escapar, ni el hecho del pecado ni el hecho de que Jesús cargó con nuestros pecados en la cruz. San Pablo escribía a los mismos corintios en su primera carta que el contenido de sus predicación es Jesucristo y Él crucificado y que les  ha manifestado esta realidad al anunciarles el Evangelio. El apóstol sentía una gran urgencia y obligación de presentarles esta verdad fundamental. Decía "ay de mí si no anuncio el Evangelio" o la Buena Noticia. Si el amor de Cristo nos apremia, necesariamente hemos de responder generosamente a este "misterio". Otra palabra que San Pablo quiere, significando el hecho de que esta realidad de nuestra salvación quedaba escondida, sobre todo a los conversos del paganismo, a lo largo de los siglos y ya se manifestaba con la predicación de la Buena Noticia. Urge, pues, una respuesta de parte nuestra. No podemos decir, como los filósofos del Areópago de Atenas "esto lo escucharemos otro día", refiriéndose al misterio de la resurrección de la carne. Siendo ellos platónicos,  menospreciaban el cuerpo y no les cabía en la mente la idea de que el cuerpo resucitaría y  perdurará en la vida futura. El platónico creía en la inmortalidad del alma, pero no del cuerpo. . El apóstol insiste que Jesucristo murió "por todos", y por lo tanto nadie puede pensar o decir que a él no le atañe. Recordemos lo que dijo Jesús en su discurso a los apóstoles en la Última Cena "nadie tiene más amor que el que da la vida por su amigo". Nadie puede decir que no le interesa el amor, y si Jesucristo se sometió, siguiendo la voluntad de su Padre, al a muerte horrorosa en la cruz para liberarlo de la muerte eterna que es el infierno, lo que hizo nos atañe y nos apremia, Esto debido a  que quién es: el único que nos puede salvar. San Pablo concluye, pues "Cristo murió por todos, para que los que viven no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos", Obviamente, el verbo "vivir" no se refiere solamente la vida física en este mundo, sino la verdadera vida  o vida eterna a la que Jesús ha alcanzado en la resurrección precisamente para que nosotros podamos compartir con Él esa vida nueva a la que hemos sido iniciados por el bautismo. El Apóstol utiliza la frase "caminar en la novedad de vida" a los romanos al explicar el bautismo y  lo que alcanzamos por él. San Juan utiliza mucho el concepto de "vida" o "vida eterna" y San Pedro en su Segunda Carta afirma que participamos en la naturaleza divina, la Vida pertenece a Dios según el Antiguo Testamento y también a Jesús que decía "Yo soy el camino, la verdad y la VIDA. No se trata de "vivir para sí" que obviamente se refiere a una vida egoísta que se olvida de Dios y del prójimo. Esto queda claramente expresado en la respuesta de Jesús al escriba cuando le preguntaba cuál era el principal de todos los mandamientos: "Amarás al Señor tu Dios, con todo tu ser, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, y al prójimo como a tí mismo".No se trata de dejar de alcanzar el bien propio sino evitar colocarlo por encima de cualquier otro bien.  San Pablo indica que el cristiano ha abandonado el modo de juzgar a otros "según la carne", El concepto de la "carne" (sarx) en griego es muy recurrente en las cartas del apóstol, apareciendo hasta 60 veces. Por un lado, suele referirse a los vicios relacionados con la pureza o el sexto mandamiento, como la fornicación etc. pero no siempre. También, puede estar refiriéndose a vicios como la soberbia, el maltrato de otros, juicios temerarios etc. En nuestro contexto, se trata de expresiones de la soberbia, la envidia y otros vicios que tienden al menosprecio del otro. ¿Y juzgar a Cristo según la carne", Pues se trata de un tipo de juicio que solo toma en cuenta aspectos secundarios como por ejemplo que Jesús era de Nazaret, sin tener en cuenta sus grandes cualidades, su entrega de sí mismo en la cruz etc. Los judíos y los paganos tenían unas ideas completamente equivocados acerc de Jesús, el Talmud considerando que era hijo ilegítimo de María y un soldado romano. Claro, el judío o pagano pudiera no tener el modo de juzgar tal afirmación. El cristiano que conoce el Evangelio y quién es Jesús de verdad no acepta tales juicios erróneos. Estaría juzgando "según la carne" y no "según el Espíritu". Es el Espíritu Santo el que nos revela quién es Jesús y lo va haciendo poco a poco a través del aumento de la fe, la esperanza y la caridad. Hay  un dicho en latín que reza: "Quidquid recipitur, ad modum recipientis recipitur", lo recibido se recibe según las características del que recibe. Cada quien juzga según sus conocimientos y prejuicios previos. "El que es de Cristo es una criatura nueva". Ya he señalado que San Pablo considera que esta nueva creación se da con el bautismo. Una criatura es una realidad creada por Dios, en el caso de la creación del universo, es "ex nihilo" sin que haya habido nada antes. Nuestra alma es creada por Dios una vez que se da la concepción. Es espiritual y Dios no utiliza nada para crearla.El que no es cristiano y no tiene fe,no es una criatura nueva. La fe en Jesucristo produce un cambio tan radical que se parece a una nueva creación. La diferencia es tan grande que es así. Somos convertidos en hijos de Dios en el Hijo, Jesucristo. Esta realidad se llama también gracia santificante que nos transforma y eleva a un nivel imposible de alcanzar porque obviamente nadie puede llegar a ser hijo de Dios ni participar en la naturaleza divina sin una intervención especial de Dios, pero implica la fe seguida de la esperanza y la caridad, Nuestro pasaje termina con la frase: "Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado". Jesucristo es todo novedad, El misterio de la Encarnación, el que Dios Hijo se haya hecho carne, uno de nosotros no es algo que podemos declarar antiguo o pasado, sino siempre nueva porque es un misterio insondable y no podemos decir, "ya lo conozco". Ojalá esta misa dominical nos abra la mente y el corazón para descubrir algo más del misterio de Jesucristo como lo hacía San Pablo a lo largo de su vida

sábado, 12 de junio de 2021

LA VIDA PRESENTE Y LA FUTURA.

HOMILÍA PARA EL DOMINGO XI,13 DE JUNIO DE 2021 Hoy voy a partir de la segunda carta de San Pablo a los Corintios. En primer lugar, conviene señalar que, contrariamente a lo que podemos imaginar, en los primeros tiempos de la Iglesia, no todo iba viento en popa. Según los estudiosos de la Biblia, en realidad San Pablo habría escrito hasta cuatro cartas a los corintios. Una habría sido anterior a la primera y esta sería una combinación de dos. Corinto era un puerto y con mucho ir y venir, y el apóstol tuvo que enfrentarse con muchos problemas en la comunidad. De hecho, le enviaron, antes de escribir la primera carta, unas preguntas cuyas respuestas forman el grueso de la carta. Las cartas de San Pablo se distribuían entre las comunidades y se leían en la comunidad y en la celebración de la Eucaristía además de pasajes del Antiguo Testamento. Nuestro pasaje de hoy toca un tema muy querido por el apóstol que tiene que ver con el retorno del Señor. Trata el mismo tema en sus cartas a los cristianos de la ciudad griega de Tesalónica, donde algunos mal entendieron a San Pablo pensando que si la vuelta del Señor se iba a dar cualquier día no tenía sentido ponerse a trabajar para poder comer. San Pablo escribe a los corintios que "mientras sea el cuerpo nuestro domicilio, estamos desterrados lejos del Señor". No es que San Pablo comparta el poco aprecio del cuerpo que caracterizaba la filosofía de Platón y sus seguidores. Para él, el cielo consiste "estar con el Señor". En este mundo, estamos " desterrados y lejos del Señor". Y "caminamos sin verlo, guiados por la fe". Tampoco podemos concluir que San Pablo no le dé gran importancia a la fe, pues tanto en su carta a los Gálatas como la dirigida a los Romanos, explicar largamente la importancia de la fe, para nuestra salvación o "justificación", que significa haber superado el pecado que no nos deja andar rectamente en presencia del Señor. La vida nueva, que es una participación en la vida de Jesús resucitado la alcanzamos gracias al bautismo. Sin embargo, la fe no es la meta final, pues como dice aquí el apóstol "caminamos sin verlo guiados por la fe". Así estamos en camino y peregrinos todavía lejos de la patria. De hecho, una de las características de la fe es la oscuridad. Es cierto que existe lo que se llama "la luz de la fe", pero  es una luz tenue y provisoria. Obviamente, la visión es un modo de conocer más perfecto que la fe. La fe depende del testimonio de los apóstoles en nuestro caso, y no es un encuentro perfecto, cara a cara con el Señor. La fe la completa en primer lugar la esperanza, o como dice aquí San Pablo "Y es tal nuestra confianza que preferimos desterrarnos del cuerpo y vivir junto al Señor". La esperanza es la virtud que nos dispone a alcanzar un bien futuro y difícil o ardua. La confianza proviene del hecho de que es Dios el que nos promete ese bien que sería imposible de alcanzar para nosotros. Desterrarnos implica pasar por el trance de la muerte, que a partir del pecado original es doloroso porque implica una cierta oscuridad, Sin embargo, el apóstol dice que tal exilio o separación de esta vida que conocemos es mejor y conviene anhelarla precisamente porque es lo que nos va a acercarnos al Señor, la meta de nuestra peregrinación. Además, ya sabemos que el destierro del cuerpo no es definitivo, como San Pablo explica largamente en su primera carta a los corintios. Nuestra unión actual con Cristo por la fe está destinada a llegar a su plenitud con nuestra participación en la resurrección del Señor. Si no hubiera esa esperanza y esa realidad, San Pablo dice que seríamos las personas más miserables, y que su misión de anunciar esa gran noticia que es el Evangelio sería una estafa, un fraude. Por eso, lo que nos corresponde en esta vida es "agradar al Señor"., es decir, cumplir su voluntad, alcanzar una relación personal de amor y de entrega a Dios Padre, por Jesucristo Nuestro Señor por la acción del Espíritu Santo y nuestra propia colaboración, pues, como decía San Agustín "Dios nos creó  sin nuestra colaboración, pero no nos salvará sin que colaboremos con. Antes de alcanzar la meta de "estar con el Señor" tendremos que  comparecer ante el tribunal de Cristo para recibir el premio o castigo por lo que hayamos hecho mientras teníamos este cuerpo. Hoy en día, entre muchos católicos existe lo que se llama el pecado de la presunción que consiste en la esperanza necia de alcanzar la salvación sin cumplir los requisitos establecidos para ello por el Señor. Sí, hoy en día existen muchos necios. Ciertamente Dios es misericordioso pero se necesita nuestra colaboración. El hijo pródigo tuvo que arrepentirse, ponerse en camino y pedir perdón a su padre por todo lo malo que había hecho. San Pedro dice en su primera carta que el preció de nuestra redención no fue ni oro ni plata sino la sangre preciosa de Nuestro Señor Jesucristo. Si realmente queremos algo, nos ponemos a trabajar seriamente en alcanzarlo. Preguntémonos hoy ¿qué es lo que más quiero? Si lo quiero de verdad me pondré a buscarlo con gran ahínco y sacrificio. Si lo que uno quiere es tener dinero y lo que puede comprar, tendrá que ver cómo lo va a juntar y tiene que darle prioridad. Algunos dicen que lo más importante para ellos es la familia, para otros la buena fama y el aprecio de los demás. Para otros es el poder, el dominio sobre los demás. Hemos visto como los políticos, que se supone son servidores públicos se han convertido en dictadores e impusieron cargas pesadas sobre todo a las personas más pobres o la clase media provocando la quiebra de cententares de miles de pequeños negocios y el paro para millones de personas mientras ellos se aumentaron sus propios sueldos. ¿Si Jesucristo es de verdad lo más importante  en mi vida, cómo se manifiesta eso cada día? ¿Se manifiesta a través de la oración y la caridad cristiana, realmente saliendo de mi egoísmo para ayudar a los más necesitados? ¿Me pongo  a controlar la lengua para no hacer daño al prójimo con ella? En fin, hagamos un examen de conciencia y no seamos unos necios que piensan que la salvación es fácil de alncazar. 2

sábado, 5 de junio de 2021

LA SANGRE DE LA NUEVA ALIANZA.

 HOMILÍA PARA LA SOLEMNIDAD DEL CUERPO Y LA SANGRE DEL SEÑOR, 6 DE JUNIO DE 2021. 

Nuestra primera lectura de hoy está tomada del c. 24 del LIbro del Éxodo. Moisés ha recibido las tablas de la Ley de Yahvé en el Monte Sinaí. Se trata de un pacto sagrada entre Dios y su puebloy tal pacto implica unas exigencias o estipulaciones que el pueblo ha de asumir. Luego la alianza se sella con un sacrificio, Dice nuestro  texto que "Moisé puso por escrito todas las palabras del Señor 

Nuestra primera lectura de hoy está tomada del c. 24 del Libro del Éxodo. Moisés ha recibido las tablas de la Ley de Yahvé en el Monte Sinaí. Se trata de un pacto sagrada entre Dios y su pueblo y tal pacto implica unas exigencias o estipulaciones que el pueblo ha de asumir. Luego la alianza se sella con un sacrificio, Dice nuestro  texto que "Moisés puso por escrito todas las palabras del Señor. Puso la mitad de la sangre en vasijas y la otra mitad la derramó sobre el altar, Luego tomó el documento de la Alianza y la leyó en voz alta ante el pueblo, y éste se comprometió a cumplir todo lo mandado por el Señor. Roció la sangre de la alianza sobre el pueblo diciendo”, Ésta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros, sobre todos estos mandatos.

Conviene que nos demos cuenta de la importancia de los sacrificios y el derramamiento de la sangre tanto sobre el altar como sobre el pueblo. En nuestro mundo actual, no estamos acostumbrado de ver animales matados y su sangre derramada. De hecho, suele haber mucha preocupación sobre el modo en el que se matan los animales. Curiosamente, un gran porcentaje de la gente, mientras se preocupa por el modo de matar los animales para luego comer su carne, no les preocupa la masacre de millones de niños no nacidos con unos métodos horrorosos. En la Biblia, la sangre simboliza la vida y la ofrenda del animal simboliza la entrega del pueblo a Dios. En el sacrificio de comunión, la parte con más grasa se quema y así se ofrece a Dios, mientras el resto es comido por los que ofrecen el sacrificio expresando su comunión con Dios.

Se sacrificaba una gran cantidad de animales en el templo y se decía que antes de llegar a ver el templo se podía oler los sacrificios. También, al parecer, el templo tenía tierras donde se criaban los animales y se piensa que existía un terreno de este tipo en Belén donde los pastores cuidaban sus ovejas y cabras cuando les apareció el ángel y el coro angélico. Esas ovejas llegaría a ser posteriormente sacrificadas en el templo.

Nuestra segunda lectura está tomada de la Carta a los Hebreos. Antes se pensaba que esta carta provenía de la mano de San Pablo, pero hoy los estudiosos consideran que es de otro que ciertamente tenía un notable conocimiento de cómo se realizaban los sacrificios en el templo, aunque cuando se escribió la carta es probable que ya no existía el templo, pues en el año 70 d C fue destruido por los romanos.

El autor presenta a Jesucristo sumo sacerdote de los bienes definitivos. Los sacrificios de la antigua alianza quedan superadas y en su lugar existe el sacrificio definitivo que se ofreció una vez para siempre en la cruz. No usa sangre de machos cabríos ni de becerros, sino la suya propia y así ha entrado en le santuario una vez para siempre consiguiendo la liberación eterna. Es que la sangre de animales, de machos cabríos y becerros no vale para alcanzar la reconciliación del pecador con Dios sino la sangre de Cristo que en virtud del Espíritu eterno, se ha ofrecido a Dios como sacrificio sin mancha, podrá purificar nuestra conciencia de las obras muertas, llevándonos al culto del Dios vivo,

Sin duda, estas palabras traerían a la memoria de un judío del primer siglo la Fiesta de la Expiación o Yom Kipur que se celebra en el mes de octubre de nuestro calendario. El sumo sacerdote entraba en la parte más santa del templo, para incensarla solo aquella vez. Era la sala interior del templo llamada el Santo de los Santos y estaba separada de la otras sala por una cortina pesada. Recordemos como en el momento de la muerte de Jesús en la cruz, esta cortina se quebró significando una nueva era en el que todos nosotros entramos en la presencia Dios la sangre derramada de Jesucristo en la cruz y anticipada en la Última Cena, la compartimos. Ya en el Antiguo Testamento se habla de un nuevo tipo de culto razonable. Jesús le decía a la samaritana: “Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adrarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que lo adoren. (Jn 4, 23). Ya Dios a través del Profeta Jeremías (31,34) promete una nueva alianza escrita en el corazón del pueblo. Jesucristo es el mediador de esta nueva alianza, pues ha habido una una muerte que ha redimido de los pecados cometidos durante la primera alianza, y así los llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna.

Esta nueva y eterna alianza se estableció con la sangre de Jesucristo, Hijo de Dios en la cruz y se perpetúa en el sacrificio de la Eucaristía que es una actualización de la entrega de Jesucristo en la cruz, y se realiza no ya de forma cruenta, sino lo renueva el sacerdote que actúa in persona Christi y nomine Ecclesiae. En la persona de Cristo y en nombre de la Iglesia. Por el sacramento del orden el sacerdote y el obispo (éste siendo sumo sacerdote) actúan en el lugar de Cristo. No se trata de un mero ministerio, una memoria de lo que hizo Jesús, sino por el sacerdote representa a Jesucristo Cabeza de la Iglesia. La doctrina de la Eucaristía como sacramento y sacrificio se remonta a los primerísimos tiempos de la Iglesia como podemos constatar en la Primera Carta de San Pablo a los Corintios y el c. 6 del Evangelio de San. Todos los Padres de la Iglesia mantienen esta doctrina fundamental sin fisura. En la Edad Media, se dieron las primeras dudas acerca del cambio o transformación del pan y del vino en el cuerpo y la sangre de Cristo, pero fueron rechazadas. Los Protestantes introdujeron la idea de la Eucaristía como símbolo de la presencia de Jesucristo y rechazaron la doctrina del Sacrificio de la Misa. El Concilio de Trento en el siglo XVI reiteró esta doctrina que era lo que la Iglesia había creído siempre. Se introdujo el concepto de transubstanciación , mientras los Padres utilizaba la palabra transformación o metamorfosis, significando lo mismo.

En el siglo XIII, se introdujo la Fiesta del Cuerpo y la Sangre de Jesucristo gracias a una revelación. Abrir este enlace para más detalles sobre el origen de esta fiesta. En la Iglesia Antigua, no existía la costumbre de la adoración del Smo. Sacramento ni las procesiones que conocemos ahora, pues éstas se tratan de unos felices desarrollos de la piedad eucarística en la Edad Media. El Concilio de Trento se alegró de estas costumbres.

Hemos visto cómo hay antecedentes en el Antiguo Testamento expresados en nuestra primera lectura del Libro del Éxodo y cómo Jesucristo como sumo sacerdote de la nueva alianza inaugura la nueva alianza anunciada por el Profeta Jeremías, y también cómo la adoración en espíritu y en verdad se menciona en el Evangelio de San Juan. También hemos visto como el sacerdote representa a Jesucristo sumo sacerdote de la nueva alianza y la misa es la actualización del sacrificio de Jesucristo en la cruz anticipada por él mismo en la Última Cena. Que esta solemnidad este año sea una ocasión para renovar nuestro amor a Jesús presente en la Eucaristía. Oremos en este día por los católicos que se declaran no practicantes y no participan en el don más grande y extraordinario que Jesús no ha legado para que se despierten de su sueño espiritual y no desprecien un don tan maravilloso, pues si Jesús antes de subir al cielo dijo yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo, no podemos gozar de su presencia si no confesamos nuestros pecados y si no participamos en la Santa Misa como dijo Jesús en misma última cena Haced esto en memoria mía.




sábado, 29 de mayo de 2021

DOMINGO DELA SMA. TRINIDAD: "VES LA TRINIDAD, SI VES EL AMOR2 (SAN AGUSTÍN).

HOMILÍA PARA LA SOLEMNIDAD DE LA SMA. TRINIDAD, DOMINGO 30 DE MAYO DE 2021.

El domingo poserior a Pentecostés, la Iglesia nos invita a reflexionar sobre el misterio de la Sma. Trinidad, el misterio más profundo y extraordinario del cristianismo. Ningún otra religión propone una doctrina similar. Es posible que muchos católicos piensan poco en la Trinidad. La teología presenta dos aspectos de la doctrina trinitaria, lo que se llama la trinidad ecónomica y la trinidad inmanente.  La primera se refiere a la revelación del misterio de la Sma. Trinidad en cuanto está relacionada con nosotros y nuesta salvación. La palabra economía en este sentido no tiene que ver con lo que normalmente pensamos cuando leemos o escuchamos esta palabra en los medios de comunicación, es decir, lo relacionado con la producción de bienes, las finanzas, temas como el empleo, lo que produce un país etc. Es una palabra que proviene del de dos palabras griega oikos (casa) y nomos (ley).  La trinidad inmanente tiene que ver con el misterio de la Sma. Trinidad en sí misma y no tanto en relacón con nosotros y nuestra salvación. Si examinamos nuestras lecturas de la litúrgia d hoy, constatamos que tienen que ver ante todo con nuestra salvación. La  lectura del libro del Deuteronomio tiene que ver con la inmensa generosidad de Dios hacia su pueblo Israel, pues se le reveló como único Dios, cosa inaudita en los demás pueblos y el hecho de que manifestó su amor por su pueblo elegido al entregarle su ley, mandamientos y preceptos. EL salmo 32, manifiesta la dicha del pueblo por haber sido escogido por Dios y se presenta como su auxilio y escudo. San Pablo, en su Carta a los Romanos, c. 8 va más allá del don de los mandamientos indicando que Dios nos ha hecho sus hijos y cherederos con Cristo por obra del Espíritu Santo, ya que sufrimos con él para ser también glorificados  con él, cosa que se da en primer lugar con el bautismo. El evangelio de San Mateo al final donde Jesús resucitado envía a los apóstoles a proclamar el evangelio hasta los confines de la tierra y promete estar con ellos hasta el fin de los timepos, también los manda bautizar a los conversos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Fácilmente, podemos constatar que todas estas lecturas tienen que ver con la trinidad económica, nuestra salvación, no la vida íntima de la Sma. Trinidad en sí misma. Esto no ha de extrañarnos porque el motivo de la revelación de la Trinidad como manifiesta el Credo es por nosotros y por nuestra salvación. Ahora bien, como Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza, como señala el primer capítulo del Génesis, corresponde también reflexionar sobre lo que esto significa aplicando nuestra razón a este misterio en un intento de comprenderlo, si bien es cierto que es un misterio insondable, pero es deber del teólogo intentar ir hasta donde se pueda en este intento, como han hecho los Padres de la Iglesia sobre todo en el siglo IV cuando la herejía arriana negaba el misterio de la Trinidad. Contamos con grades Padres tanto de Occidente como de Oriente que se empeñaron a fondo en este intento como San Atanasio, Santos Basilio, Gregorio Nacianceno, San Gregorio de Nisa en Oriente, y en Occidente, San Hilario y sobre todo San Agustín que dedicó mucho tiempo en escribir su obra De Trinitate, y más tarde en la Edad Media San Anselmo, y de manera especial también Santo Tomás de Aquino. Ahora bien, San Agustín decía si comprendis non est Deus, si lo comprendes, no es Dios, es decir, hay que proceder con gran humildad debido a los límites de la capacidad de nuestra mente cuyo modo de aprender y profundizar es laboriosa debido a que se trata de la razón, 

Debido a que Dios nos ha creado a su imagen y semejanza de Dios, nuestras facultades más perfectas como son la memoria, la inteligencia y la voluntad reflejan de alguna manera la realidad de Dios y su Trinidad, afirma San Agustín. También, la creación física, el macrocosmos y el microcosmos también manifiestan la inteligencia infinita de Dios. Más progresa la ciencia, más descubre la grandeza de la creación o la naturaleza. Si bien es cierto de que existe una cierta semejanza entre nuestra inteligencia y voluntad y las de Dios, existe también una grandísima diferencia. Esta realidad se llama en filosofía y teología, analogía. Santo Tomás de Aquino, afirma que lo que alcanzamos conocer incluso gracias a lo que Dios nos ha revelado es poquísimo comprarado con lo que Dios es en sí mismo y es más lo que no sabemos que lo que sabemos. Por lo tanto, se requiere mucha humildad y realismo. 

Aunque no hay ningún texto en el Antiguo Testamento que afirme la Trinidad de Dios en su Unidad. Se insiste mucho en el monotismo absoluto debido a que los pueblos de alrededor de Israel practicaban sin excepción el politeísmo, Esto era importante como pedagogía divina para que el pueblo no terminara identificándose con las ideas politeístas de los otros pueblos, cosa que de hecho se dio y los profetas lucharon denodadamente contra este peligro. Existen algunos vestigios pero ninguna afirmación clara de la trinidad en la unidad. Esto solo se reveló con la venidad de Jesucristo.

Tampoco existe un discurso clara y definitiva en el Nuevo Testamento, por razones obvias, pues el pueblo de Israel no estaba preparado todavía para tal revelación. Sin embargo, la Trinidad está presente en la Anunciación, en el Bautismo de Jesús, en la Transfiguración y en el final del Evangelio de San Matro cuando Jesús entrega su misión de predicación y bautismo en el nombre de Dios Padre, Hijo y Espñiritu Santo, como he señalado más arriba. También, San Pablo en final de  2 Co 13,13 la expresa claramente, que es uno de los saludos que utilizamos al inicio de la Santa Misa: "La gracia de Nuestro Nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comnión (koinonia) del Espíritu Santo esté con vosotros". El hecho de que San Pablo utiliza esta fórmula con tanto estpontáneidad implicaría que ya era conocida a los corinitios a quienes dirige su carta.    

La doctrina trinitaria se fue desarrollando a lo largo de los primeros tres siglos de la vida de la Iglesia, no sin ciertos errores que se fueron corregiendo. La mayor herejía trinitaria se dio en a partir del año 318 cuando Arrio, un párroco de la Iglesia de Alenandría en Egipto declaró que el Verbo sería la primera y más perfecta de las criaturas y todas las demás fueron creadas a través de él, Este error fue rechazado en primer lugar por su Obispo Alejandro y posteriormente en el primer Concilio Ecuménico de la Iglesia en Nicea en el año 325. A partir de esta fecha se dio lo que se llama la controversia trinitaria con muchas peleas y debates y un gran número de concilios y la intervención de los Emperadores que contribyeron a confundir el tema.  Se publicó el Credo de Nicea, pero fue rechazado por un buen número de obispos en parte debido a la utilización de un término filosófico homoousios, (de la misma naturaleza o sustancia). Faltaba pecisión en el lenguaje de manera que no se había llegado a un acuerdo sobre el signidicado de naturleza y persona. San Basilio Magno al esclarecer este problema, de manera que al final, otro concilio en Constantinopla llegó a resolver el tema. También otros llegaron a negar la divinidad del Espíritu Santo y se les llamó enemigos del Espíritu Santo, Credo de Nicea solo decía del mismo "Creo en el Espíritu Santo", el resto del Credo que profesamos en la Misa (aunque también se permite recitar el Credo que se llama Apostólico que probablemente tiene su origen en Roma), Incluso así, surgió otra desavenencia entre los Occidentales y Orientales a partir del siglo XVIII que todavía no se resuelve sobre la palabra Filioque, Es decir, nosotros decimos "Creo en el Espíritu Santo que procede del Padre y el Hijo (Filioque), pero ellos rechazan esta añadidura al Credo porque no estuvo en la versión original del Concilio de Constantinopla del año 381,  y dicen que la Iglesia Occidental no puede cambiar el Credo. Sin embargo, cuando se realizó ese conclio fue un concilio regional, estando presentes solo Obispos Orientales, y posteriormente fue acogido y declarado ecuménico por el Papa Dámaso. De hecho, ellos aceptan el hecho de que un concilio ecuménico no puede ser tal sin la aprobación del Papa de manera que no hay mucha lógica en su argumento. 

Dejando estas controversias y la importancia de un lenguaje correcto, veamos cómo en nuestra vida diaria y en la Santa Misa y demás sacramentos, la invocación a la Sma. Trinidad es muy importante. La Misa y cada una de nuestras oraciones personales también comienzan En el nombre del Padre, del Hijo y el Espíritu Santo, En vez de repasar la misa entera, les invito a fijarse en este Domingo de la Trinidad en todas la veces que se menciona la Trinidad en la misa. Lo mismo si nos confesamos, el sacerdote nos absuelve de nuestros pecados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. No pensemos, pues que el misterio de la Sma. Trinidad es algo más allá de nosotros y cosa para que los teólogos discutan o que no podemos captar su importancia en nuestra vida cristiana diaria. Por otro lado, Jesús en toda su vida, a partir del episodio de su pérdida en el templo manifesta tener una relación íntima y único con su Padre,dirigiéndose a Él como Abba, palabra utilizado por los niños refiriéndose a su padre. San Pablo indica que el cristiano por nuestra relación con Jesús resucitado también puede dirigirse al Padre como Abba. Fijemonos en las lecturas que acabamos de escuchar y demos gracias a Dios no solo por la creación del universo,´sino  por su revelación del gran misterio de la Trinidad que manifiesta de verdad que Dios es amor y nos enseña a nosotros a  a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con todas nuestras fuerzas y al prójimo como nosotros mismos.



sábado, 22 de mayo de 2021

DOMINGO DE PENTECOSTÉS: EL ESPÍRTU SANTO FUENTE DE LA UNIDAD EN LA DIVERSIDAD Y LA DIVERSIDAD EN LA UNIDAD

 HOMILÍA DEL DOMINGO DE PENTECOSTÉS 23 DE MAYO DE 2021.

Uno de los temas más discutidos en la filosofía, no solo en nuestros días, sino a lo largo de la historia es el problema del uno y los muchos, o sea, la unidad y la diversidad. Hoy en día se está presentando como un problema más grande y urgente que antes. Por un lado, tenemos la ideología del globalismo promovida por las Naciones Unidas (hay que fijarse que afirma "unidas"). Existen unos grupos de oligarcas que promueven lo que llaman EL NUEVO ORDEN MUNDIAL. Ellos se reunen cada año en un pueblo en los Alpas de Suiza para tramar la esclavitud que quieren imponer al resto de la humanidad. Incluyen grandes magnates de empresas mundiales de tecnología, polítcos, banqueros y otros ricos y prepotentes que tienen una agenda para toda la humanidad, aunque no han preguntado a la gente si ellos quieren lo que les quieren imponer esas élites. Hay otro grupo similar que se llama Club de Roma, que lleva unas cuatro décadas y impulsan la misma agenda, pero el ente que más promueve eso que llamamos el Nuevo Orden Mundial, son las Naciones Unidas. Sus planes se expresan en lo que llaman Agenda 21 (el siglo XXI). De hecho lo del Covid 19 y la imposición de las inyecciones o falsas vacunas constituyen un primer paso de esta gran plan que también llevan años en formular y están implementando. Inventando un supuesto virus, que no han podido probar que existe, imponiendo medidas como encarcelar a la gente en sus casas, imponereles la manía de estar lavándose las manos todo el día con gel incluso durante la Santa Misa,  forzar a la gente a utilizar mascarillas, distanciarse, utilizar unas pruebas falsas para convencer a la gente que se cree todo lo que dicen y mientan en los medios de comunicación, tiene como primer paso lograr la vacunación de toda la humanidad. Eso implicará la muerte de millones de personas, pero parte del plan es la depopulación del planeta. ¿Cómo van a reducir la población? Pues con los anticonceptivos, el aborto, las vacunas que están provocando la infertilidad de los jóvenes de ambos sexos, la destrucción de la economía a través de los confinamientos de manera que las pequeñas tiendas y negocios se vaya quebrando y los grandes almacenes tipo Amazon prevalezcan. Luego se trata de que nadie sea dueño de nada, ni que exista la familia ni la casa familiar. Las vacunas meten unas nano partículas en el cuerpo de las personas de manera que nos podrán rastrear dondquiera que vayamos. No permitir que viajemos, sin el permiso de ellos, según el pasaporte "sanitario" ya aprobado por la Unión Europea.  Para lograr este tipo de control, necesitan el 5G y les da igual que mueran millones de personas, pues para eso inventaron el Covid, un supuesto virus, cuya existencia  no han podido probar. Igual la gente anda inyectándose y las autoridades entregando las inyecciones como si de caramelos se tratara.  En EEUU están prometiendo a los jovenes descuentos en las universidades si toman la inyeccion que modifica su humannidad, los gobernadores de los Estados salen a urgir a sus ciudadanos a poner su vida y furuto en peligro con esta inyeccones. Nadie sabe lo que está metiendo en su cuerpo ni parece que insista en averiguar. En una palabra, se trata de eliminar la diversidad e imponer una unidad dictatorial, demoniáco a la población de todo el mundo. Este es el peligro inminente que estamos padeciendo en estos momentos. 

Por otro lado, también el excesoo de diversidad es otro peligro que deberíamos tener en cuenta. Para poder captar bien los dos aspectos, veamos el c. 11 del Libro del Génesis y luego pasaremos a nuestra primera lectura de la Misa de Hoy Domingo de Pentecostés para ver cómo a través del Espíritu Santo podemos resolver este problema espinosa de la unidad dictatorial o la diversidad caótica. 

Recordemos cómo Dios castigó a los hombres por sus múltiples pecados con el diluvio, salvando solo a Noé, su familia y los animales en el Arca. Posteriormente, empezaron a ser numerosos otra vez, Dice el Génesis: "Todo el mundo era de un mismo lenguaje e idénticas palabras. Al desplazarse la humanidad desde oriente, hallaron una vega en el país de Senaar y allí se establecieron". Decidieron construir allí una ciudad con una torre alta que llegara al cielo. Las construyeron con ladrillos y alquitrán como argamasa, no piedras, es decir, la tecnología de la época. Después dijeron: Se propuieron construir la ciudad para hacerse famosos, por si nos desperdigamos por toda la haz de la tierra. Aquí se trataba de que se hicieron poderosos y famosos gracias a su gran ciudad y  la torre con la cúspide en el cielo. Se trataba de un exceso de unidad. "Bajó Yahvé a ver la ciudady la torre que habían edificado los humanos, y dijo Yahveh: "He aquí que todos son un solo pueblo con un mismo lenguaje, y est es el comienza de su obra. Ahor nada de cuanto  se propongan les será imposible. Algo así sucedió con Adány Eva, Querían ser como Dios, dejándose engañar por la serpiente, y conocer el bien y el mal. En el caso de la Torre de Babel, sucedió lo mismo. Fueron castigados y desperdigados y la lengua confundida: Desde aquel punto  los desperdigo Yahveh por toda la haz dela tierra y dejaron de edificar la ciudad. 

La venida del Espíritu Santo es lo que resuelve este enigma de la unidad y la diversidad. San Lucas cuenta en el c. 2 de los Hechos: Habíaen Jerusalén hombres piadosos, que allí residían, venidos de todas las naciones que hay  bajo el cielo....Estupefactos y admirados decían: "¿Es que no son galileos todos estos que están hablando? Pues, ¿como cada uno de nosotros les oimos en nuestra propia lengua nativa? Luego San Lucas procede a dar una lista de países de donde procedía esta diversidad de lenguas. Desde Jerusalén, se puede ver que los hay del norte, del sur, de oriente y de occidentes, pues menciona que algunos provenían de Roma, San Pedro se levanta a proclamar: Sucederá en los últimos días, doce Dops: Derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas vouestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarñán sueños, Y yo sobre mis siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu. Haré prodigios arriba en el cielo y señales abaj en la tierra.., lo profetizado por el Profeta Joel. 

Aquí por la venida y la acción del Espíritu Sannto se reunen las gentes de todas partes sin que haya una dictadura o opresión sino de verdad lo que hay es la unidad en la diversidad y la diversidad en la unidad. Es todo lo contrario de la unidad del globalismo dictadorial que es contrario a la naturaleza humana creada a imagen y semejanza de Dios. Así sucede también en la Iglesia. Siendo católicos podemos entrar en una Iglesia católica en cualquier parte del mundo y enseguida podemos sentirnos "en nuestra casa".  Estará el crucifijo, las imágenes, en primer lugar de la Sma. Virgen María etc. Luego aunque varíe la lengua podemos seguir la Santa Misa porque es la misma en todas partes. Escucharemos por ejemplo el Padre Nuestro en una lengua que no conocemos, pero podremos sentirnos hijos del mismo Padre y unidos al mismo Señor Jesucristo. Cuando cantamos en la Iglesia,  cada quien sea soprano, tenor, o simplemente uno que canta bien o mal todos nos unimos en alabanza de Dios, de Jesucristo y el Espíritu Santo. Hay diversidad, pero todos podemos sentirnos unidos como parte del mismo Cuerpo Místico de Jesucristo que es la Iglesia. 

    La fiesta del Pentecostés de los judíos era la  fiesta de la cosecha de la cebada, a 50 días de la Pascua. También celebraban la Alianza del Monte Sinaí en el que Dios entregó la ley a Moisés y selló con él la Alianza. En nuestro caso, Dios derrama sobre nosotros su Espíritu Santo, que es el vínculo del amor del Padre al Hijo. Se nos invita a ser partícipes de la naturaleza divina, como dice San Pedro en el primer capítulo de su segunda carta. Como enseña Santo Tomás de Aquino, el amor es querer y hacer el bien al otro en cuanto otro. Nos lo regala el Espíritu Santo como el gran don de Dios, Está a mil leguas de la unidad que nos quiere imponer el Nuevo Orden Mundial de las Naciones Unidas y de los oligarcas, convertiéndonos en esclavos y eliminando un gran porcentaje de la población mundial. Dios no nos quita los dones que nos ha dado como son la libertad, la paz, la comunión y alegría y demás dones y frutos del Espíritu Santo. Para Dios nadie sobre, ni el niño no nacido ni el anciano o la anciana de  100 años. Los ama a todos y no se olvida de ninguno. Es infinitamente generoso y busca nuestro bien, lo contrario del egoismo y esclavitud que han empezado a implementar con el falso virus y la nefasta vacuna que está matando y dejando enferma a tanta gente de todas las edades, especialmente nuestros mayores.



sábado, 15 de mayo de 2021

LA ASENCSIÓN DEL SEÑOR, DOMINGO 16 DE MAYO DEL AÑO 2021

 ¿El común de los católicos alcanzan captar el sentido profundo de la Solemnidad de la Ascensión del Señor que celebramos hoy? Tradicionalmente, se celebraba a los 40 días del Domingo de Pascua porque es el día indicado por San Lucas. Por no ser fiesta de precepto, en la mente de los fieles, igual no tiene tanta importancia y nuestro obispos han cambiado la Solemnidad de la Ascensión al domingo siguiente. Recordemos que en los los primeros siglos del cristianismo, hasta el cuarto, es decir, tiempos del Emperador Constantino y posteriores, los cristianos vivían en un mundo pagano y las fiestas celebradas eran paganas, pero no dejaban de celebrar las grandes fiestas cristianas, pese a que caían en días laborables.  Supongo que los obispos cambiaron el dia en el que celebramos la Ascensión porque pensaban que siendo un día laboarable, los católicos actuales no acudirían a la Santa Misa si cayera la fiesta en día entre semana. El sentido del domingo como día de paz, de alegría, de esperanza, de gozo como Día del Señor se ha ido perdiendo en las últimas décadas. Pese a que en la mayoría de los casos el sábado no es día laborable, excepto para las tiendas etc. resulta que se abren las tiendas, los centros comerciales y la gente se dedica a hacer la compra el domingo. El el Perú, la cosa llega a un gran extremo, de manera que prácticamente todo queda abierto el domingo: no solo las tiendas, sino los talleres de auto, y todo tipo de servicio. He visto que en Chile, ni el mismo día de la Navidad abren los supermercados y otras tiendas, pese a que la temporada de compras de Navidad se extiende ya desde Noviembre y se ha introducido el Halloween, los restos de una fiesta pagana. Es decir, que vivimos en una dictadura, no solo político en el que los gobiernos tienden a controlar todos los aspectos de la vida de las personas, atacan a la familia, llavan el cerebro de los niñóo en los colegios, obligándo a la gente a hacer cosas peligrosas como ponerse un bozal que es un peligro para la salud, obligarnos a "la distancia social" y la manía de estar lavándose las manos todo el día, al entrar en una tienda, también en una iglesia y no solo al entrar sino durante la misma misa de manera que acuden a recibir la Sagrada Hostia con la mano cubierta de un gel hecho de alcohol. Hasta tal extremo ha llegado esta manía que en dos ocasiones, me han interrumpido la Misa a protestar porque según ellas no había lavado las manos con el dichoso gel, porque ellas no ven lo que hago antes de ingresar en la Iglesia. Al entrar en la Iglesia, ingresamos en un espacio sagrado, pero los gobienros satánicos que ejercen esta locura  y dictadura sanitario han metido tanto miedo en la mente de la gente que no son capaces de participar en la celebración sagrada de la Santa Misa sin protestar ni abandonar el miedo para recibir la Palabra de Dios y el Cuerpo de Jesucristo. 

    Me voy a guíar en esta homilía del Libro del Papa Benedicto XVI, Jesús de Nazaret y el capítulo que trata precisamente del misterio de la Asención de Jesús a la derecha del Padre y el hecho de que no es que nos abandone sino que nos recuerda: "Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin de los tiempos", frase de Jesús que recoge San Mateo en el final de su evangelio al enviar a los apóstoles a evangelizaar. Conviene  recoger dos aspectos, primero el hecho de que Jesús completa su misión en este mundo con su Ascensión al cielo y hemos de esperar su segunda venida al final de los tiempos. Por otro lado, no nos abandona, se queda con nosotros "todos los días". La Iglesia tenía una clara conciencia de los dos aspectos. 

Si bien es cierto que los primeros cristianos esperaban la vuelta del Señor en su gloria, pero es igualmente cierto que el mensaje cristiano no tiene que ver solo  con la vuelta del Señor al final de los tiempos sino "todos los días" de neustra vida y de nuestra historia. Veamos como se presenta el misterio de la Asención del Señor al final del Evangelio de San Luchas y al inicio del Libro de los Hechos, Las últimas frases del evangelio dicen: Después los sacó hasta Betania, y levantando las manos, los bendecía, se separó de elllos subiendo hacia el cielo. Ellos se volvieron a Jerusalén, con gran alegría y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios (Lc 24,50-53). 

A nosotros nos sorprende esta conclusión. Jesús se fue, dejándo el mundo más o menos como estaba. Nosotros tendemos a pensar que debía de estar tristes y cabizbajos dado que se trataría de la última vez que lo verían en este mundo, Sin embargo, leemos que regresaron a Jersualñen "llenos de alegría". El ya se encuentra "a la derecha de Dios", es decir un nuevo modo de existir, es enaltecido, San Pablo escribe a los filipenses: Dios lo exaltó y le otrogó el Nombre, que está sobre todo nombre. Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos y en la tierra y en los abismos. 

Nos toca corregir nuestro concepto de la Ascensión de Jesús al cielo. "La asensión no es un marcharse a una zona lejana del cosmos, sino la prermanente cercanía que los discípulos experimentan con tal fuerza que le produce alegría (Jesús de Nazaret 326-327), Pasemos al inicio de los Hechos de los Apóstoles y enocntramos que hay un coloquio entre Jesús y los discípulos en elque preguntan, manifestando su mentalidad superada "¿es ahora cuando vas a restarurar el Reino de Israel? Ellos reciben una misión de proclamar la gran noticia hasta los confines de la tierra y lo harán porque fuerza de lo alto que es el Espíritu Santo. Luego aparece la nube como sucedió en la ocasión de la Transfiguración y también cuando la visita del Angel Gabriel a María para anunciar su misión, El Espíritu Santo vendría sobre ella y el poder del Altíismo la cubriría con su sombre, es decir, la nube. En el Libro del Éxosdo la presencia de la nube indica la presencida sagrada del Señor (40,34ss). También la nube iba delante de Israel durante sus peregrinaciones por el desierto (Ex 13, 21ss). La nube no es una referencia a una suerte de viaje de Jesús por las estrellas sino su entrada en el misterio de Dios, pero con su cuerpo glorioso donde va a"preparar un lugar para todos nosotros", "Con eso, se alude a un orden de magnitud completamente diference, a otra dimension del ser", esribe Benedicto XVI (p 328)

Jesús vuelve al Padre, del cual, en realidad nunca se había separado ni se separa de sus discípulos, como he señalado arriba al citar sus palabras recogidas por San Mateo. "Estar "sentado a la derecha de Dios" significa participar en la soberanía propia de Dios sobre todo espeacio" (ibid). San Agustín decía que Dios es intimo intimior mei, está más cerca de mí que yo mismo. Jesús hombre e Hijo de Dios forma parte de esa intimidad, cercanía de Dios a cada uno de nosotros, no solo por ser  el Creador que nos ha creado a su imagen y semejanza, sino como Padre e Hijo que nos comunica su Espíritu. 

En el c. 6 del Evangelio de San Marcos, después del relato de la multiplicación de los panes, los discípulos parten en la barca y se encuentran en medio de una tormenta, mientras Jesús había ido a la montaña a orar como hacía con frecuencia. De repente, en medio de las olas, Jesús aparece caminando sobre las aguas. Eso porque está unido con su Padre y presente en todas partes y en todo momento. Es una imagen de la Iglesia a lo largo de los siglos que se enfrentan con un gran número de obstáculos y en no pocas ocasiones, como en estos tiempo, parece que la barca de Pedro se hunde, pero igual que en el Lago de Galileo, el Señor está presente y la está guiando. 

    También, María Magdalena después de haber visto los dos ángeles en el sepulcro ve a Jesús en el jardín pero la confunda con el hortalano. Cuando ya lo reconoce porque él la llama por su nombre y ella contesta Rabbuni, ella quiere tocarla como antes, pero no le permite, poque sube a su Padre. Se trata de otro modo de presencia. Los dos de Emaús no lo reconocieron en el camino y luego sí en el partir el pan, pero desaparece. San Pablo ecribe a los Corintios ( 2Cor5,16ss), Si conocimos a según los criterios humanos, ya no lo conocemos así. Si uno está en Cristo, es una nueva criatura, es una criatura nueva .Con nuestro bautismo se ha inagurado una novedad de vida, somos nuevos criaturas.

Jesús, llevando a sus discípulos hacia Betania, los "levantando las manos, los bendijo. Mientras los bendecía, se separó de ellos subiendo hacia el cielo (Lc 34,50ss). Benedicto XVI termina su capítulo sobre la Asención: "Jesús va bendiicendo y permanece en la bendición. Sus manos quedan exxtendidas sobre este mundo, Las manos de Cristo que bendiicen son como un techo que nos proege. Pero son al mismo tiempo un gesto de apertura que desgarra el mundo para que el cielo penetre en él y legue a ser en él una presencia". 

Ojalá nuestra celebración de la Solemnidad no se una cosa incomprensible que poco tiene que ver con nuestra vida en este mundo. ¿Acaso Jesús bajo del cielo, haciéndose como uno cualquiera y llegando hasta la muerte de cruz, superando la muerte e inaugurando un nuevo mundo con su resurrección se iba a marchar y olvidarse de nosotros, que no se iba a quedar para guiarnos hacia la meta final que es la comunión con Dios Padre en Él por la fuerza del Espíirtu Santo?